El caso ha hecho recordar, lo sucedido anteriormente con otro buque estadounidense que también se viera afectado por esta situación en el mes de marzo.
«A finales de marzo, el covid-19 fue detectado en el portaaviones USS Theodore Roosevelt, que estaba en la región de Asia-Pacífico, lo que lo obligó a atracar en Guam. Un marinero infectado murió y 840 de los aproximadamente 4.800 tripulantes del barco dieron positivo por el virus», relata RT, al tiempo que remememora los conflictos que aquél episodio trajo: «El brote de la enfermedad a bordo del USS Theodore Roosevelt generó controversias en las altas esferas de la Armada. El capitán del portaviones, Brett Crozier, que también acabó dando positivo, fue destituido de su cargo después de que se filtrara una carta en la que pedía a sus superiores que tomaran acciones inmediatas para ayudar a su tripulación, tras registrarse varios casos de Covid-19 en la nave».
En dicha oportunidad el capitán del USS Theodore Roosevelt, Brett Crozier, había emitido un mensaje a la Armada norteamericana para que actuara de forma inmediata y alertaba que, en caso de no hacerlo se: «estaría fallando en salvaguardar adecuadamente a su «activo más confiable», en referencia a su tripulación. «No estamos en guerra. Los marineros no necesitan morir», había escrito en una carta el militar.