En un intento de evitar la entrada de esta variante, países como Italia, Reino Unido o EE.UU. han restringido los vuelos procedentes de Brasil. Sin embargo, el domingo pasado, el Gobierno británico comunicó que se habían identificado seis casos. Un día después, realizaba un llamamiento para buscar a una persona que importó el virus y que no consigue localizar.
A esta situación se suma la campaña contra las medidas de cuarentena llevadas a cabo por el presidente, Jair Bolsonaro, un escéptico de la pandemia.
Este miércoles el mandatario volvió a la carga: «¿Los medios de comunicación ‘generaron pánico, no?’ El problema está ahí, lo lamentamos. Pero no puedes entrar en pánico. Otra vez con la política ‘del quédate en casa’. La gente va a morir de hambre, de depresión», dijo a sus seguidores.