MUJERES EN POLÍTICA
Sobre la participación de la mujer en política señaló que en su caso “no necesité las cuotas. Pero veo que en la vida política, muchas veces, para las mujeres se hace empinado ese trayecto en un mundo históricamente manejado y dirigido por hombres. Entonces, es romper atavismos culturales que implican una cuestión de mucho tiempo, desde cómo educamos a nuestras hijos. Mientras tanto, en ese proceso fui entendiendo que son necesarias determinadas herramientas que ayuden a transitar esa colina empinada, ya que no todas llegan a los lugares donde se toman decisiones. De mujeres están llenos todos los partidos, el tema es que en los lugares en que tomamos decisiones somos muy poquitas. Esto tiene que ver con lo cultural y también con quién detenta el poder”.
Justamente, en relación a la situación de la mujer dijo que le “duelen y me generan mucha impotencia los casos de femicidio, que no podamos frenarlos. No somos capaces de entender la dimensión de lo que le está pasando a la sociedad uruguaya. El problema pasa, primero, por tomar conciencia de lo que nos está sucediendo en una sociedad cada vez más violenta y que no estamos encontrando las respuestas de cuáles son las causas de eso”.
De paso cuestionó al gobierno al señalar que este dice “hay que hacer determinadas cosas. Pero el problema es que después no le da los recursos a lo que hay que poner. No le da los recursos a las pulseras electrónicas, a los juzgados especializados en violencia. Tampoco establece casas de contención para muchísimas mujeres que hacen la denuncia (de violencia doméstica), pero que dependen económicamente del agresor. Entonces, no hay respuestas ni los resguardos por parte del Estado para que esa mujer pueda completar ese proceso de reconstruir su vida”.
PREOCUPADA
Dijo que le preocupa, entre otras cosas, cuando los políticos “comienzan a creerse personajes y a generarse un muro alrededor de ellos y se olvidan para qué están realmente; van perdiendo la sensibilidad en entender que somos servidores de la gente y no para servirnos a nosotros mismos. A veces tengo miedo de entrar en esa lógica en la que muchos están y ser una más de lo que lamentablemente se ha transformado el sistema político y por algo la gente está descreída. Los políticos van perdiendo la conexión con la ciudadanía”.
Para Verónica Alonso la ética y la moral “no tienen un color político, forman parte de la esencia humana y de los valores. Eso es parte del desafío y de la responsabilidad que tenemos quienes ocupamos estos lugares, que es volver a recuperar la confianza de la gente. Pero no hay que buscarlo afuera eso, hay que buscarlo en nosotros mismos. Mi miedo es dejar de tener esa sensibilidad y a transformarme en uno más de estos tipos que le han hecho mucho daño a la política”.
A su juicio “Uruguay es un país que tiene problemas solucionables. Para mí, la raíz de los problemas que tenemos es producto de malos políticos que han tomado malas decisiones. Pero la solución a que Uruguay pueda encontrar respuestas a los problemas que tiene no viene de afuera, no viene un extraterrestre, no viene un outsider a salvar el país. La solución está en nosotros”.