“Las fotografías engañan al tiempo, suspendiéndolo en un trozo de cartón donde el alma queda bocabajo”, dice la chilena Isabel Allende y yo estoy en un todo de acuerdo con ella. Cada fotografía que vemos es en sí misma un viaje en el tiempo y esto ocurre aunque la imagen sea reciente, y es una convocatoria al recuerdo y un disparador de la emoción, aunque se trate de una imagen de sencillez cotidiana. La fotografía que ganó el primer premio de la categoría B (Adultos) fue tomada por la licenciada Daniela Pereira el 25 de noviembre de 2017, durante la marcha por la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. El documento escrito que la acompaña dice que “las personas que caminan están alumbradas por la luz del sol que cae sobre 18 de Julio y en el fondo se puede ver la estatua de la Libertad de la plaza Cagancha de Montevideo”, como si las caminantes -la mayoría éramos mujeres-, errantes, ordenadas y silenciosas en un mundo que las agrede, pudieran sentirse “alumbradas por la libertad en el camino hacia el pleno disfrute de los derechos”. Por eso no puede tener mejor título que Alumbrando los derechos, en el sentido pleno del verbo “alumbrar”, literalmente, dar luz y claridad y, figuradamente, “sacar de la ignorancia o el error”, tal como dice el diccionario.
La sensibilidad y capacidad técnica de la autora para el registro me emocionaron no sólo por la calidad del producto final que devela un corazón disponible y un ojo singularmente adiestrado para captar el momento exacto, sino porque tengo el recuerdo vívido de haber formado parte de esa larga y solemne caravana de mujeres que ataviadas de negro circulamos por la avenida 18 de Julio cada 25 de noviembre para visibilizar el problema de la violencia particularmente asociada a las mujeres y niñas. Es un homenaje y un recordatorio imprescindible en un nuevo aniversario de la declaración. Mientras escribo estas líneas, aún tengo la sensación gratificante de haber participado en otra foto: la que se tomó en las escalinatas del Palacio Legislativo en el marco de la campaña que inicia ONU Mujeres y Cotidiano Mujer: #Candidatas, mujeres que ocupamos o deseamos ocupar cargos en las instituciones, en la política, y que también necesitamos ser visibilizadas para derribar los estereotipos, en este caso particular, aquel mandato social que declara en forma silenciosa y naturalmente concebido que los liderazgos son casi privativos de los hombres. A 70 años del primer esfuerzo de consolidación en un documento de porte jurídico, es necesario honrar y valorar ese esfuerzo, pero es imprescindible hacer un esfuerzo mayor: posar los ojos en nuestro entorno, indignarse y conmoverse para llevar adelante ejercicios de exigibilidad y reivindicar la condición de cada uno de ser sujeto de derecho y defenderla sin declinar nunca.