Alegó que el aislamiento en masa derivará en un parate de la economía, desocupación y descontento. Durante una videoconferencia con gobernadores finalizada el miércoles al mediodía el mandatario no se privó de ataques casi ofensivos que lo aíslan cada vez más, generando un vacío político considerable.
En ese sentido este miércoles repitió parte lo dicho en cadena de radio y televisión el martes por la noche: hay que salir a trabajar porque el virus es una enfermedad de gravedad menor, una “gripecita”.
El mensaje en cadena fue reprobado por sonoros cacerolazos en San Pablo, Rio de Janeiro, Brasilia, Porto Alegre y prácticamente todas las capitales del país. Desde los balcones de barrios de clase media y media alta se gritó, con bastante enojo, “Fuera Bolsonaro” e “Impeachment”.
En Brasil se han registrado más de 2.500 enfermos en todo el país, con al menos 60 víctimas mortales, según los datos actualizados hasta primera hora de este jueves.