Buscar la paz
“Sé del esfuerzo que hizo Alemania para evitar la guerra. Mi sugerencia es crear un club de países que quieran construir la paz en el planeta. Brasil está dispuesto a realizar una buena contribución. El mundo está necesitando la paz”, afirmó el mandatario brasileño. Propuso “crear un organismo, así como el G20 fue creado para superar la crisis económica de 2008, para intentar solucionar la crisis”.
“Mi sugerencia es que se cree un grupo de países que puedan sentar en la mesa a Ucrania y Rusia para intentar encontrar la paz, intentar llegar al momento de parar la guerra, Brasil va a hacer el esfuerzo, ya hablé con (Emmanuel) Macron, con el canciller Scholz, voy a hablar con el presidente (Joe) Biden. Luego buscaremos a otros presidentes para hablar sobre la idea de crear un grupo”, explicó. Dentro de esos otros países señaló, por ejemplo, a China: “Los chinos tienen un papel muy importante en esto. Si voy a China en marzo quiero hablar sobre la paz entre Rusia y Ucrania con el presidente Xi Jinping”. La posición a favor de una salida con diálogo a la guerra fue la que también planteó el presidente colombiano: “La realidad del conflicto actual en Europa, en el mismo sitio donde los nazis mataron a 20 millones de personas en la Segunda Guerra Mundial, nos hace ver que América Latina, y fue lo que propuse en la reunión (de la Celac), en vez de estar jugando a ver cuál bloque militar, si ruso o la OTAN, lo que debe exigir antes que nada es la paz, que se construyan los diálogos pertinentes en los escenarios adecuados para que esa guerra se acabe”. Las propuestas de Lula y Petro volvieron a poner sobre la mesa algo de lo cual se dejó de hablar hace varios meses: el intento de entablar diálogos para lograr una salida a una guerra que está por cumplir un año desde que comenzó la “operación militar especial” encabezada por Moscú. Una política en un momento en el que las señales en el campo de batalla y de la diplomacia auguran más guerra, aunque Scholz, quien también estuvo en Chile reunido con Gabriel Boric, afirmara allí haber “contribuido a que no haya una escalada del conflicto”, y evitado “una guerra entre Rusia y los países de la OTAN”.
Más anuncios de guerra
Los intentos de Washington y Berlín por conseguir armas en América Latina evidenciaron la apuesta a la continuidad de la guerra. ¿Hasta cuándo y con qué grado de involucramiento? La política de la Casa Blanca ahora acompañada por Alemania ha sido profundizarla caminando sobre la línea roja sin cruzarla definitivamente: un equilibrio peligroso. Scholz, desde Santiago de Chile, afirmó por ejemplo que si bien Alemania enviará 14 Leopard y permitirá que los países que dispongan de esos tanques también los suministren a Ucrania, no brindará en cambio ni aviones de combate ni tropas como pide Kiev.
La guerra no tiene horizonte de fin por el momento. Al contrario, numerosos análisis especulan y anticipan posibles ofensivas tantos rusas como ucranianas para finales de invierno o principio de primavera, cuando mejoren las condiciones de un campo de batalla ahora marcado por el frío y el barro. La llegada de tanques a Ucrania anticipa probables choques por venir, en un contexto donde los enfrentamientos no se detienen, con zonas de mayor intensidad como la ciudad de Bakhmut. Hasta el momento, según el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, 12 países se sumaron a lo que llamó la “coalición de tanques”.
La posición de Buenos Aires, Bogotá y Brasilia aparece entonces como una voz de pedido de paz entre el ruido de los tanques. Las presiones para continuar la guerra predominan hasta ahora sobre los llamados al diálogo. Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, se refirió a algunas de esas presiones luego de la decisión de Berlín respecto a los Leopard: “No quería Alemania involucrarse mucho en la guerra de Rusia y Ucrania, y en contra de la población de Alemania o de la mayoría de los alemanes, decide el gobierno mandar más armas a Ucrania por la presión de los medios de comunicación alemanes”. Una pregunta planteada desde meses atrás es cuánto tiempo puede continuar la guerra. Por el momento no existen señales de agotamiento por parte de ninguno de los adversarios enfrentados. Ucrania, principal país golpeado en su territorio, fuerza militar y economía, no muestra hasta ahora señales de querer sentarse a dialogar. Al contrario, no solamente pide aviones de combate, sino también misiles de largo alcance y, como es público, ya envió soldados a EEUU para formarse en el uso del sistema de defensa antiaérea Patriot.