Militares y elecciones en Uruguay
¡Aún dice que fue wilsonista! ¿Qué fue el wilsonismo para él, un sueño juvenil? ¡Por tanto menos Wilson hubiera interpelado al ministro de turno!
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¡Aún dice que fue wilsonista! ¿Qué fue el wilsonismo para él, un sueño juvenil? ¡Por tanto menos Wilson hubiera interpelado al ministro de turno!
En efecto, el ministro Javier García emitió una resolución estableciendo que los militares en actividad podían intervenir en el debate electoral y responder cada vez que se sintieran aludidos. Violación de la Constitución que no puede soslayar un decreto o resolución ministerial. Ni siquiera una ley.
Pero no solamente viola el ministro con mandatos legales y una hermosa tradición republicana sino que, levantando aún más la apuesta, la partidiza. Por si algún despistado confiaba en sus buenas intenciones, más allá del acierto o del error, agrega: “Porque hay que parar al Frente Amplio en su permanente crítica a las Fuerzas Armadas”.
El comandante en jefe entendió el guiño y, según concita la prensa, dijo que responderá judicialmente a las “difamaciones” que pueda recibir a partir de ahora esa fuerza, agregando que lo decía con “el conocimiento, el respaldo y la autorización” del ministro de Defensa, Javier García.
O sea, no solamente permite el ministro responder a militares expresiones de la campaña (para ir a la Justicia no se precisa autorización alguna) y dice que sabe que va a haber “agravios”, sino que el ministro asegura que será de filas del Frente Amplio. Partidización total del tema fuerzas armadas.
Se referirá, por ejemplo, a los fallos de la Corte de Derechos Humanos de San José de Costa Rica como agraviantes… Quizás sea por eso que el presidente no se hizo presente en el cumplimiento de la última sentencia. Raro en él, que adora los actos públicos…
¡Qué diferencia con Mujica! A él el peso de su investidura le llevó, siendo presidente, a pedir perdón público en nombre del Estado por violaciones de DDHH de las que había sido víctima. Todo en cumplimiento de un fallo de la Corte de San José.
Enseguida salió el séquito a aplaudir al ministro y subir un escalón: las FFAA vigilando el orden y la seguridad interna. El primero Conrado “Connie” Hughes, en un popular programa periodístico que comparte con la querida Glenda Rondán. Se hizo un entrevero donde no se entendía nada de lo que decía, salvo que quería pegarle al Frente…
Llegó a hacer la apología del Aparicio Méndez, recordando que presidía el Directorio del Partido Nacional durante las elecciones cuyo escrutinio el Partido Nacional cuestionó. Y los militares, por dios, merecen que les defienda alguien con más conocimiento de causa.
Sobre la posibilidad de que intervengan en la seguridad pública se armó un embrollo. Yo recuerdo conversaciones con más de un general que, habiendo sido jefe de policía, criticaba la mezcla de la formación militar con la función de seguridad interna… Se les prepara para otra cosa… Ya volveremos con el tema.
Pero quienes piensan distinto merecen mejor defensor que Hughes Álvarez… Citó el rol en seguridad interna de militares uruguayos en Haití, el Congo y el Sinaí.
En Haití no hubo cascos azules ni blancos. Es el único caso donde la ONU intervino sin que un solo haitiano lo solicitara. Fue una intervención en sus asuntos internos. Le llamaban con la extraña y original sigla de MINUSTAH (Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití).
Durante el último año antes de su retiro, me tocó ser jefe de la misión internacional que veló por la una vez más frustrada institucionalización de la primera república independiente del continente. Nadie los quería allí. Recuerdo que en vísperas de la pandemia fueron “24 las denuncias de abuso sexual y paternidad por parte de los efectivos uruguayos en Haití”. El Congo tampoco es un buen ejemplo ya que, tras pasar las navidades anteriores con el presidente Lacalle, las fuerzas uruguayas fueron notificadas por el jefe de la fuerza de estabilización, Bintou Keita, que después de “25 años de presencia la misión finalizaría definitivamente a más tardar a finales de 2024”.
En lo que refiere a los efectivos uruguayos en el Sinaí, también citados por Hughes Álvarez como idóneos en seguridad, yo visité el mismísimo campamento Artigas, en medio del desierto del mismo nombre. Puedo dar fe de su prestigio profesional. ¡Pero qué tendrá que ver con la seguridad interna a la que se refiere Hughes…! ¿Seguridad interna en medio del desierto?
Se ve que el panelista no sabe mucho de la misión. Se trata del Cuerpo de Ingenieros y su misión ha sido mantener utilizable el tránsito de la ruta que une ambos lados de la península desértica. Se le pasó el detalle…
En fin, Hughes ha llegado a decir cosas peores, como sostener el apoyo de Wilson a la dominación británica de las Malvinas… Fue dos veces Premio Malvinas y corredactor, junto al presidente Belaúnde de Perú, de la resolución de los jefes de Estado de Hispanoamérica.
Dios le guarde… y le mejore la memoria.