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Columna destacada | Yamandú

Yamandú, Carolina y el huracán

Yamandú ha elegido a la mejor candidata a la vicepresidencia, una candidata cuya ética, trayectoria y capacidad son impecables.

En 2019 Graciela Villar advirtió que esto era entre oligarquía y pueblo, y por decirlo le cayeron con todo, tanto de la derecha como de algunos sectores del Frente Amplio. No tuvieron que pasar años, ni siquiera meses, para que el Gobierno liderado por Luis Lacalle Pou demostrara con creces que aquella sentencia era tan lapidaria como real. Ganó la oligarquía y, cuatro años y tres meses después, tenemos más concentración de la riqueza, casi 50.000 nuevos pobres y récord histórico de personas viviendo en la calle. Menos personas tienen más y más personas tienen menos.

Los únicos que habrán tenido los mejores cinco años de sus vidas son los amigos del poder.

Sin embargo, otros factores se sumarán a la contienda y esto también será entre ignorancia y conocimiento, entre marketing e información.

¿Quiénes nos guiarán en medio del huracán de la IA?

El mundo comenzó hace un par de años una revolución tecnológica sin precedentes y de consecuencias inimaginables con el advenimiento de la Inteligencia Artificial. Hablamos de un mundo donde las máquinas se retroalimentan y son capaces de aprender por sí mismas. Hablamos de que esto acelerará todos los procesos de innovación en todos los ámbitos.

Las universidades han debido crear de urgencia mecanismos para evitar que los estudiantes presenten tesis preparadas por la IA. Es imperioso que quienes dirijan al país sean capaces de planificar al corto, mediano y largo plazo sin apabullarse por el vértigo de los cambios.

Con motivo de un reciente viaje a Colombia, y debido a que necesitábamos un afiche digital para promocionar un evento, le dimos a un modelo de IA generativa unas pocas palabras indicando lo que queríamos, luego Enter y listo… ¡En cinco segundos teníamos un diseño espectacular! Esto era algo que hasta hace pocos meses atrás debíamos encargar a personas especializadas, esperar varios días y pagar una buena suma de dinero.

El Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) acaba de presentar un informe detallado sobre el gasto público en Uruguay, ministerio por ministerio, área por área, oficina por oficina. El estudio arroja muchos datos impresionantes sobre el aparato burocrático; pero el más llamativo es el de la cantidad de unidades ejecutoras que se dedican a lo mismo por separado, dividiendo (en lugar de aunar) esfuerzos y recursos humanos y materiales. El punto es que, de no haber sido por la IA, dicha tarea hubiera demandado años de trabajo; tantos que, al darse por finalizado el estudio, ya estaría obsoleto. Las reparticiones públicas son prácticamente innumerables y sería apabullante para un humano meter el diente a semejante acumulación de datos.

La IA cambiará los modos de producción y comercio en las áreas menos esperadas. Los que se dedican a hacer estudios de mercado tendrán que cambiar de tarea, porque esa labor, que suele demandar meses de trabajo, se realizará en segundos con esta herramienta tecnológica.

En menos de una década, todos los modelos de celulares, televisores y computadoras portátiles, que hoy causan sensación, estarán totalmente obsoletos. El papel moneda será suplantado en su totalidad en menos de veinte años por criptomonedas. La medicina, la arquitectura, la enseñanza, la seguridad, la investigación en cualquier ámbito… todo recibirá un sacudón sin precedentes, dejando chica a la Revolución Industrial que se inició en la segunda mitad del siglo XIII en Gran Bretaña y se extendió unas décadas después a gran parte de Europa occidental y la América anglosajona, concluyendo entre 1820 y 1840.

Piensa, Uruguay

Si Uruguay no se prepara de urgencia, éste y otros avances tecnológicos le pasarán por arriba. ¿A quiénes confiaremos el liderazgo para que guíen al país en medio de esta vorágine en el próximo quinquenio? ¿A Delgado y Ripoll o a Orsi y Cosse?

Yamandú ha elegido a la mejor candidata a la vicepresidencia, una candidata cuya ética, trayectoria y capacidad son impecables. Carolina, aparte de haber estado al frente de la Intendencia de Montevideo, lideró Antel y el Ministerio de Industria, Energía y Minería y ocupó una banca en el Senado, lo cual le llevó a estar en contacto permanente con los sectores productivos y conocer el país palmo a palmo, y quien diga lo contrario, miente.

Tengo una manera muy sencilla de saber cuándo una persona tiene una inteligencia y capacidad superlativa: todos los mediocres se levantan contra ella.

Que Yamandú la eligiera como compañera para enfrentar al poderoso aparato político, mediático y económico de la derecha, habla tan bien de la inteligencia de Carolina como de la suya, porque la principal cualidad de un líder es la de saber rodearse de las mentes más brillantes.

Por otra parte, quien dirija la Asamblea General debe tener más predisposición al diálogo y la conciliación que a la confrontación, lo cual es mucho pedir para Ripoll.

Cuando pienso en Carolina pienso en cómo convirtió a Antel en una empresa de telecomunicaciones del primer mundo, más allá de los esfuerzos de Luis Lacalle Pou y el ingeniero Gabriel Gurméndez por ponerla de rodillas ante sus competidoras privadas, regalándoles la tecnología desarrollada por Antel, entre múltiples artimañas de los que operan para los privados y en contra de los intereses nacionales.

Cuando pienso en Carolina pienso en el cable submarino que nos conecta con Estados Unidos, pienso en el sistema de fibra óptica (el mejor del continente y uno de los mejores del planeta), pienso en la velocidad de conexión (de las más rápidas del mundo), pienso en el plan Universal Hogares, pienso en el Data Center, pienso en el Antel Arena (que marcó un antes y un después para la zona donde se levantó), pienso en el impulso que le dio a la industria audiovisual, pienso en Vera TV, pienso en el cambio de la matriz energética, pienso en las áreas liberadas, pienso en el plan Mujeres que Reverdecen, pienso en el plan de emergencia ABC, pienso en el plan Montevideo Verde, pienso en el incremento que con ella tuvo la entrega de tierras a las cooperativas de viviendas y pienso en muchas, muchas cosas más.

El cable mencionado dio lugar a la consolidación de la exportación de software, lo que aporta el 2 % del PBI del país.

Uruguay tendrá, más temprano que tarde, que iniciar un proceso de desarrollo productivo con recursos totalmente novedosos. Este país no soportará cinco años más de retroceso herrerista, y la tecnología no esperará por nosotros. Necesitamos, tanto en Presidencia como en Vicepresidencia, a líderes capaces de asumir desafíos, romper paradigmas, negociar con los centros de poder para exigir transferencia de conocimientos y que conozcan el campo de batalla de este nuevo mundo.

La pobreza infantil se disparó bajo la administración de Luis Lacalle Pou y sobrepasa el 20 %. En octubre tendremos la posibilidad de dar a esos niños y niñas la chance de un Gobierno que ponga el máximo esfuerzo del Estado para mejorar sus vidas. Eso no lo hará una fórmula blanca y Lacalle Pou lo ha demostrado de manera cruel y contundente.

Yamandú y Carolina tienen la mezcla ideal de inteligencia con sensibilidad social, virtudes que por sí solas están condenadas al fracaso, para impulsar el crecimiento con justicia social. Con semejante fórmula para las elecciones nacionales, no pregunto cuántos son, sino que vayan saliendo, y el único dilema a resolver es si ganamos en primera o segunda vuelta.

El huracán tecnológico que se viene se llevará por delante a un Gobierno integrado por Álvaro Delgado, Valeria Ripoll, Graciela Bianchi, Sebastián Da Silva, Javier García, Jorge Gandini, Guido Manini o Andrés Ojeda, porque ninguno de ellos tiene la menor idea de lo que estamos hablando. La visión de Yamandú y Carolina sobre el futuro está a años luz de diferencia con respecto a ellos.

Por esto y más, no me queda la menor duda de que Yamandú se va al combate de octubre con la mejor escudera.

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