Con colaboraciones de Paulinho Moska, Laura Canoura, Gastón Pauls, Lu Ferreira, Santiago Moraes, Martín y Nicolás Ibarburu, Pausa y Fogueo se despliega como un mapa afectivo y musical donde cada invitado suma un color distinto a una obra profundamente orgánica. Pero más allá de los nombres, lo que atraviesa el disco es una búsqueda artística que Alfonsina sostiene desde hace años: la necesidad de investigar la canción como territorio emocional y sonoro, sin quedarse nunca quieta en un único estilo.
Porque hablar de Alfonsina es hablar de una artista multifacética, inquieta y en permanente mutación. Cantautora, guitarrista, compositora, multiinstrumentista y productora, su recorrido ha atravesado el folk, el pop, el rock, la bossa nova, el jazz y las exploraciones más contemporáneas ligadas a la electrónica y al indie rioplatense. Desde muy joven comenzó a experimentar con distintos lenguajes musicales: primero desde la guitarra acústica y eléctrica, luego sumergiéndose en el jazz, las jam sessions montevideanas y la investigación constante de nuevas formas de decir y tocar.
En cada etapa de su carrera hubo una transformación. En su debut mostraba una sensibilidad desnuda y acústica; más adelante, Pactos expandió su sonido hacia zonas más oscuras y eléctricas, acercándose al pop y al rock contemporáneo, trabajo que la llevó incluso a escenarios internacionales como Lollapalooza Argentina. Más tarde llegarían colaboraciones con productores de la escena urbana y electrónica, confirmando que la curiosidad artística de Alfonsina nunca responde a fórmulas sino a impulsos genuinos de exploración.
Ese carácter movedizo y profundamente creativo también la llevó a integrarse a nuevos proyectos colectivos que ampliaron todavía más su universo musical. En los últimos años, Alfonsina se convirtió además en una figura clave dentro de FILO, una de las propuestas más singulares surgidas recientemente en la escena uruguaya.
La banda —integrada por músicos de trayectoria provenientes de proyectos fundamentales del rock nacional— funciona como un laboratorio de intensidades donde confluyen climas densos, guitarras atmosféricas y una sensibilidad poética muy particular.
En esta nueva etapa artística, Alfonsina no solo aporta guitarras y voz: actualmente también está escribiendo las nuevas letras de FILO, desplegando otra dimensión de su escritura. En una entrevista reciente, Marcelo Fernández destacó justamente esa capacidad única de la artista para traducir emociones complejas en palabras: “pone en palabras lo que quiero contar”, afirmó sobre el trabajo creativo compartido. Esa faceta como letrista confirma algo que atraviesa toda su obra: la palabra en Alfonsina nunca aparece decorando la música; aparece habitándola.
Y tal vez sea allí donde reside el corazón de Pausa y Fogueo. En la idea de que todavía existen canciones capaces de acompañar la vida sin imponerse sobre ella. Canciones que no necesitan gritar para quedarse resonando. Canciones que funcionan como pequeñas fogatas encendidas en mitad del ruido contemporáneo.
Alfonsina Bizarro Records
Alfonsina Bizarro Records
El disco fue grabado en Estudio Octógono de Montevideo y cuenta con un entramado instrumental delicado y cálido: la guitarra de Quique Lafourcade, las percusiones de Coby Acosta, la batería de Mateo Ottonello, el contrabajo de Nacho Correa y el cello de Nacho Añón construyen una atmósfera artesanal, casi táctil. La producción estuvo a cargo de Alejandro Schmidt junto a la propia Alfonsina, reforzando esa búsqueda sonora donde cada detalle parece pensado desde la cercanía y la emoción.
En vivo, las canciones prometen transformarse todavía más. Porque si algo caracteriza a Alfonsina sobre el escenario es su capacidad de convertir cada presentación en un acontecimiento emocional imprevisible. Hay conciertos que entretienen y conciertos que dejan una marca. Los suyos suelen pertenecer a esa segunda categoría: un lugar donde la fragilidad se vuelve potencia y donde la belleza aparece justamente en aquello que no busca perfección sino verdad.
El repertorio incluirá además varias de sus composiciones más representativas y contará con invitados especiales que irán apareciendo como parte de una noche concebida para compartir. Una celebración de la canción, pero también de los vínculos, los cruces y las resonancias entre artistas que entienden la música como un espacio de encuentro.
Incluso el gesto hacia las familias parece dialogar con esa sensibilidad humana que atraviesa toda su obra: menores de 10 años acompañados por un adulto podrán ingresar sin costo, permitiendo que madres, padres e hijos compartan la experiencia.
El próximo 14 de agosto, La Trastienda será ese lugar.
Entradas disponibles en este link.