AF: Para nosotros es una gran emoción, porque no solo es una gran emoción formar parte de este proyecto puntual, sino también tener la oportunidad como actores y como artistas de poder apoyar una ópera prima, en este caso del director, Tomás Marichal Urbán, que con mucho esfuerzo logró que esta película sea posible, que hoy en día hacer una película, escribir un guion, llevarlo a cabo, realizarlo, presentarlo, lleva un esfuerzo colectivo. Estamos muy orgullosos, entusiasmados y felices de poder formar parte de esto. Creo que la película está buenísima, yo sé que va a dar que hablar porque es algo distinto a lo que estamos acostumbrados a ver dentro del cine uruguayo, la costumbre que tenemos. Que eso también me parece que está bueno para todos los directores o todas las personas que se dedican al cine o quieren dedicarse al audiovisual. Está bueno que se empiecen a hacer cosas, que la gente, los jovenes, sobre todo, se empiecen a animar a apostar por sus ideas y sus proyectos y contar historias; esta historia en particular habla de algo que parece muy lejano y distópico, pero toca temas de actualidad en cuanto a los personajes y a la deshumanización de otros humanos y las cosas que plantea que no son tan lejanas a la actualidad que estamos viviendo.
La película trata muchos temas, desde la deshumanización hasta los diversos problemas de clase en nuestra sociedad. ¿Sienten que eso va a resultar sorprendente para el público?
AF: Yo creo que el público uruguayo es como el público global, porque vivimos en un sistema globalizado en el cual nosotros consumimos plataformas, consumimos diferentes géneros de cine. Esta es una película que permite, a través de una realidad lejana, porque es como si fuera medio de ciencia ficción, medio de terror, plantear una hipótesis que la ves como lejana, que podría ser posible, en la cual hay permisos para tocar distintos temas de la realidad actual. Eso me parece interesante.
RB: La particularidad que tiene esta película, es que si bien es marca país, es uruguaya, no es una película uruguaya tipo. Porque a veces parece que es una mala propaganda decir que una película es muy uruguaya. La película no lo es. La carne es parte de nuestra insignia ante el mundo, como es el fútbol, como es el mate y como tantos costumbrismos que tenemos, aparte de lo empresarial. Grandes empresarios viven de nuestra carne y es una inyección al país. Pero sacando eso, que es muy uruguayo, la película le pones cualquier bandera en un país ganadero y se cuenta de la misma forma.
PS: Es una película que es trasgresora. Por la historia, por cómo está contada, por el montaje, por un montón de aristas que hacen que sea muy especial. Y creo que está bueno que el público, por lo menos que venga predispuesto como algo diferente y que venga a abrazar esto que decía Anita, una ópera prima, de un director nuevo, súper joven, de Maldonado, que apuesta a un gran cine contando una historia nuestra, pero que puede ser perfectamente universal por las temáticas que toca. Y que el público elija también, más allá de que quizá uno a veces puede pensar que una película uruguaya toca otras temáticas o tiene otro registro; esta es bastante diferente, Entonces está bueno, por lo menos que apelen a la curiosidad. Y que realmente elijan nuestro cine, más allá de lo que estamos contando. Porque es como nuestra identidad emocional también. Entonces es importante que el público también lo abrace.