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César Troncoso: "No voy a decir que no soy talentoso, pero también hubo suerte"

Películas viejas, estrenos, la "uruguayez", el valor de lo colectivo, industria cinematográfica, premiaciones, Milei, fútbol: el actor César Troncoso habló de todo con Caras y Caretas.

A paso firme y sin pausa, César Troncoso transita un presente actoral expansivo. Tras encarnar al inolvidable Tano Favalli en la adaptación televisiva de El Eternauta —el fenómeno de Netflix que irrumpió con fuerza masiva a nivel global—, el actor uruguayo consolida una trayectoria de proyección internacional sin perder el ancla en el cine regional. Mientras rueda en Buenos Aires la serie Sangre y desembarca en el Festival de Cine de Montevideo (Monfic) con las producciones argentinas La casa y La mujer del río, Troncoso dialogó en el programa "Éramos tan progres" de Caras y Caretas sobre su recorrido, los desafíos de la industria audiovisual y el valor inquebrantable del trabajo colectivo.

Actualmente instalado en la capital argentina, Troncoso habló de su presente actoral como parte del elenco de Sangre, una serie de la productora Preludio anunciada para Netflix, con Juan Gil Navarro, Julieta Cardinali y Macarena Achaga. "Estoy en Buenos Aires. Enganché, por suerte, trabajo en una serie de Preludios [...] Voy a seguir por acá hasta diciembre", contó adelantandoque se trata de "un lindo proyecto”.

Respecto al alcance masivo que ofrecen este tipo de ventanas de exhibición, como lo es Netflix, remarcó la importancia que cobra para el trabajo actoral: “Está bueno, porque lo que uno desea, más allá de condiciones de trabajo y qué sé yo, es que las cosas que vos vas realizando, el público las vea, trabajar para que se ponga a consideración de la gente, y que a la gente le guste. Y Netflix te da esa facilidad. Netflix es una plataforma que en la región, por lo menos, no sé si en el mundo entero, creo que sí, es muy potente, tiene mucha fuerza, y habilita llegar a la mayor cantidad de gente posible”.

Lo humano funciona

La visibilidad que posibilitan plataformas como Netflix alcanzó un punto de inflexión con El Eternauta, una serie que desde el arranque prometía, pero que superó ampliamente las expectativas : “Para mí fue impresionante, impresionante. Yo sabía que iba a ser impresionante porque para mí era increíble porque estaba Ricardo Darín, estaba Bruno Stagnaro, estaba K&S, que es una casa productora muy heavy de Buenos Aires. Todo esto era hecho para Netflix y basado en una historieta icónica de Oesterheld y Solano López. Estaba difícil errarle. Entonces en ese sentido yo tenía como la sensación de que iba a romper todo. Lo que pasa es que lo que terminó sucediendo fue que rompió todo en lugares que yo no imaginaba. Eso sí fue un éxito mundial”.

Ante la creciente incertidumbre que generan las nuevas tecnologías y el avance de la inteligencia artificial, Troncoso fue consutado sobre si El Eternauta funciona también como un refugio de tranquilidad; una reafirmación de que lo humano, lo viejo y el estar juntos siguen vigentes. Ante este planteo, el actor reflexionó: “La serie reivindica y pone en valor una serie de cosas que a mí me parece que son interesantes. El esfuerzo humano, es lo que nos define de algún modo, y el esfuerzo humano colectivo. Nadie se salva solo. En un mundo que parece que estuviera en proceso de deshumanización, en el que los daños colaterales son las cosas más normales del mundo y está todo bien y no pasa nada, y nos llevamos puestos los unos a los otros, uno agradece cualquier cosa en la que la bajada a tierra te ponga a la altura de la otra persona, persona a persona”.

Consolidado como uno de los rostros fundamentales de la cinematografía uruguaya, al repasar los títulos más sonados como El viaje hacia el mar (2003), El baño del Papa (2007) o Mal día para pescar (2009) su mirada apela a la gratitud: “Miro esas películas para atrás y las agradezco. Obviamente yo no voy a decir que no soy talentoso, porque a esta altura del partido, digamos que daría la sensación de que sí que lo soy. Pero también hubo suerte, también hubo pasito a paso, un comienzo en el cual se dieron una serie de cosas favorables para que yo estuviera en El viaje hacia el mar primero, para que después fuera El baño del Papa. Y son gente que me dio manos y gente que me dio apoyos y grupos de trabajo en los cuales me recibieron y me permitieron aprender un oficio”.

Consultado sobre la labor del director Roberto Suárez, con quien compartió escenarios teatrales y proyectos cinematográficos, expresó un reconocimiento contundente hacia su metodología: “Roberto para mí es el mejor director del Uruguay. También por el modo en que labura, porque mete dos años para hacer una obra de teatro. Entonces no hay manera de que no te quede un espectáculo que va a resultar un espectáculo denso, trabajado hasta el cansancio, trabajado hasta que lo tenés internalizado como muy pocas cosas. Roberto es muy crack. Uno lo ve así, viejo y acabado (risas) y no imagina el mundo inmenso que tiene detrás [...] Laburar con Roberto es maravilloso. Yo dejé de laburar con Roberto porque me ofrecía estar dos años ensayando la obra de teatro y yo estoy trabajando afuera del Uruguay, no había manera [...] de verdad es increíble lo que hace. Es medio único".

Troncoso y su uruguayez

Hay en Troncoso un sello identitario inconfundible, una impronta que el público reconoce de inmediato: su uruguayez. Al ser consultado sobre esa marca registrada que atraviesa su figura tanto dentro como fuera de la pantalla, el actor apeló al humor y recordó un comentario que leyó en redes sociales que afirmaría su condición: “Una vuelta un desgraciado puso, no me acuerdo si en Twitter o en uno de esos lugares: 'Si César Troncoso se pierde en cualquier parte del planeta, lo agarran y te lo dejan en la puerta de la embajada uruguaya', como diciendo no debe haber cosa más uruguaya que este tipo. Pero más allá de la hijoputez del amigo, que no sé quién sería, hay algo de eso, sí”.

Pero más allá de esa uruguayez, Troncoso ha demostrado también su versatilidad, algo que le ha permitido abrirse paso con fluidez en dos gigantes de la región, como Argentina y Brasil, adaptándose a las distintas idiosincrasias. “En Brasil voy más allá de la uruguayez y la raíz. En Brasil hice de guatemalteco, de mexicano, de peruano, de boliviano, de argentino. Se ve que para los brasileros un uruguayo es un señor que habla español. Pero sí, yo estoy muy contento del camino”.

Milei y su mirada sobre las artes

Troncoso también fue consultado sobre los cuestionamientos mileístas hacia la cultura y sobre los recortes al cine argentino. “Siempre hay un movimiento fuerte de actores que son el 10 o el 15% de la población total. El resto de los actores andan a los saltos. Ahora, en Argentina, se agudizó con la mirada que tiene este gobierno de [Javier] Milei con respecto a lo que son las artes y lo que son los artistas”.

En ese marco, fue consultado sobre la valoración que hizo el presidente argentino acerca de que el Estado no podía financiar "películas que no miraba nadie". Al respecto, expresó: “Las películas que no mira nadie son formativas. Vos necesitás 20 películas para que te salga una que es buenísima. Nadie le emboca a la primer película. Vos no podés llamar a Campanella y decirle 'hacé El secreto de sus ojos' si antes no hizo películas que vio muchísima menos gente, y si antes no trabajaron los técnicos en películas independientes. Es un trabajo a largo alcance. Están en todos los festivales de clase A del mundo con sus películas, y eso tiene que ver con el cine independiente que se hizo, con los errores y los desaciertos”.

"Con los Oscar no tengo mucho rollo"

Un cabo suelto, el largometraje dirigido por Daniel Hendler que Troncoso coprotagoniza junto a los actores argentinos Sergi López y Pilar Gamboa, fue seleccionada para representar a Uruguay en la carrera hacia los premios Oscar y los Goya, hito que sitúa a la película en la vidriera internacional. Ante la pregunta de qué le genera este tipo de instancias de premiación, el actor respondió: “Con el Oscar no tengo mucho rollo. No me importa mucho porque uno empieza a ver que más allá de las calidades de las películas, para acceder a la competencia real necesitás gastar mucha guita. Es más un tema de poder presentarle la película a todos los votantes. Tiene que ver con la plata del país, con la plata que tenga la gente para disponer para hacerle la campaña. Con nuestras películas de país chiquito, de 3 millones, no somos un mercado interesante, entonces también eso nos dificulta la carrera”.

Sobre el estreno de la película independiente La casa, dirigida por Gustavo Triviño y coprotagonizada con Diego Peretti, Troncosó valoró: “Es una película que no tiene plataforma, que fue a cine, es independiente, y en el fin de semana de estreno hizo 20.000 espectadores. El cine que va a la pantalla grande a veces está medio golpeado por la plataforma, pero permite acceder a películas que de otro modo no podrías ver, o historias que de otro modo no querías contar”.

Hacia el final de la entrevista, le comunicaron a Troncoso que la audiencia estaba pidiendo saber de que cuadro era hincha, pedido al que el actor accedió: "Yo soy hincha de Aguada en básquetbol y de Nacional en fútbol. Más hincha de Aguada que de Nacional. Y de ninguno de los cuadros soy particularmente seguidor. Soy medio bestia con el fútbol. De niño me dañaron con las pisaditas y me dediqué a otra cosa", concluyó con humor.

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