Este concierto se inscribe en esa lucha: la acompaña, la visibiliza, la sostiene. Porque cada canción puede ser también una forma de decir “aquí estamos”, “seguimos buscando”.
Derechos humanos: una llama que no se apaga
Los derechos humanos no son una consigna abstracta: son el suelo sobre el que se construye la dignidad. Son la memoria que impide repetir el horror. Son la voz que se levanta frente al olvido.
En tiempos donde la velocidad del mundo amenaza con diluir las historias, este encuentro propone detenerse. Escuchar. Recordar que hubo un tiempo —no tan lejano— en que el Estado persiguió, desapareció, silenció. Y que frente a eso, hubo quienes eligieron la ternura como forma de lucha.
Las Abuelas de Plaza de Mayo nos enseñaron que la memoria no es pasado: es presente activo. Es responsabilidad compartida.
Voces que no olvidan
En esta noche, el arte será colectivo. Las voces de Agarrate Catalina y Falta y Resto traerán la murga como crónica viva, donde la risa y la denuncia conviven, donde el escenario se vuelve espejo de la sociedad.
La sensibilidad de Luciano Supervielle.
Ruben Rada aportará el pulso del candombe, esa raíz que resiste al olvido y celebra la vida incluso en la adversidad.
Las nuevas generaciones estarán presentes en Dostrescinco, que pone palabras al presente, y en la energía de Trotsky Vengarán, donde el rock también es una forma de decir.
La sensibilidad de Samantha Navarro junto a La Dulce abrirá un espacio íntimo, donde lo humano se vuelve cercano, tangible.
Canciones para nombrar lo que falta
El mapa musical se amplía con Luciano Supervielle, que entrelaza tiempos y sonidos, y con la presencia imprescindible de Diane Denoir, cuya voz atraviesa generaciones con una elegancia que también es memoria.
Martín Buscaglia aportará su libertad expresiva, Papina de Palma la frescura de una nueva sensibilidad comprometida, y Ruben Olivera la profundidad de la canción que reflexiona.
Juan Campodónico, desde su mirada creativa, ayudará a tejer ese entramado sonoro donde cada intervención suma sentido.
Y la presencia de Diego Kuropatwa recuerda que también la imagen, la estética y el arte visual son formas de memoria.
León Gieco: cantar para no olvidar
Como invitado especial, León Gieco llega como un puente entre historias, luchas y generaciones. Su obra ha sabido ponerle música a las heridas de América Latina, pero también a su esperanza.
Sus canciones han acompañado la búsqueda de verdad, han denunciado la injusticia, han sostenido la memoria cuando parecía desvanecerse. En su voz, esta noche encontrará una resonancia profunda, casi inevitable.
El arte como acto de memoria colectiva
Este concierto no es solo un evento cultural: es un acto político en el sentido más noble de la palabra. Es la comunidad reuniéndose para decir que la desaparición forzada no puede ser nunca olvidada ni relativizada. Que la identidad es un derecho. Que la memoria es una forma de justicia.
Cada entrada, cada aplauso, cada canción será también un gesto de apoyo a esa búsqueda que no termina hasta que aparece el último nieto o nieta.
Una invitación a sostener la memoria
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Fecha: 27 de mayo de 2026
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Hora: 20:00
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Lugar: Teatro Solís – Sala Principal
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Duración: 120 minutos
- Apto para todo público (menores de 2 años gratis)
Porque hay luchas que no admiten distancia.