Pero la madurez también trae nuevas preguntas y a veces, la necesidad de abrir ventanas donde antes había puertas. De esa búsqueda nace Movimiento en Miscelánea, proyecto ganador del Fondo de Estímulo a la Formación y Creación Artística (FEFCA) 2023, una propuesta que se estrenará los días 15 y 16 de junio en la Sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional del Sodre.
La obra propone explorar “la fascinación de lo inesperado”, convocando a la danza, la música, la pintura, la poesía y el canto en un mismo territorio creativo. Más que una suma de disciplinas, la propuesta busca el diálogo entre lenguajes, la integración de sensibilidades y la construcción de una experiencia artística donde las fronteras se vuelven porosas.
En escena confluyen Dayana González, Cecilia de los Santos, Sofía Siola, Camila Ferrari, Lorena Muiño, Joaquín Bértola, Álvaro González y Allier Díaz, en una apuesta colectiva que invita a repensar no sólo el flamenco, sino también las posibilidades del arte contemporáneo.
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Conversamos con Dayana González sobre este nuevo desafío creativo, la evolución del flamenco en Uruguay, la emoción como motor artístico y la necesidad de seguir buscando otros caminos
«Necesitaba desafiarme con otras artes»
¿Cómo surge Movimiento en Miscelánea y qué representa para vos esta nueva obra?
Dayana González—"La obra fue uno de los proyectos ganadores del FEFCA 2023 en la categoría creación. Le tengo muchísimo cariño a la Sala Hugo Balzo; es mi sala favorita para hacer flamenco. La vamos a estrenar ahora porque fue cuando surgió la posibilidad de contar con las fechas. Estamos atravesando las últimas etapas del proceso creativo".
Después de cuarenta años vinculada al flamenco, ¿Cómo observás la relación del público uruguayo con esta expresión artística?
Dayana González—"El flamenco tiene una comunidad enorme en Uruguay, aunque muchas veces eso no sea tan visible. Somos muchas las personas que trabajamos en esto, no solamente desde lo escénico, sino también desde la formación. A veces cuesta llegar a otros públicos porque todavía existe cierta asociación con una imagen tradicional o antigua del flamenco, vinculada a determinadas formas de las danzas españolas.
Sin embargo, quienes se acercan a las nuevas propuestas suelen sorprenderse por la profundidad del trabajo técnico, musical y artístico que existe detrás de cada espectáculo".
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¿Qué diferencia a Movimiento en Miscelánea de otras propuestas flamencas?
Dayana González—"Justamente la mezcla. En estos últimos años sentí la necesidad de desafiarme con otras artes y otras intenciones creativas. Mi lenguaje corporal sigue naciendo del flamenco, porque es mi formación y mi identidad artística, pero responde a otros estímulos.
La propuesta abre el abanico a personas que disfrutan de la poesía, de la música popular, de distintas formas de expresión. Es una apuesta completamente diferente a lo que veníamos haciendo. Antes el lenguaje era íntegramente flamenco de principio a fin. Ahora me interesa descubrir qué sucede cuando una bailaora flamenca se coloca frente a otras manifestaciones artísticas y permite que esas influencias dialoguen con su movimiento".
La emoción como punto de partida
A lo largo de la conversación, Dayana vuelve una y otra vez a una palabra: emoción.
No habla del virtuosismo técnico ni de la perfección formal como objetivo final. Habla de conmover, de atravesar experiencias humanas, de encontrar en el cuerpo una forma de conocimiento.
¿Qué encontrará el público en esta obra?
Dayana González—"Apuntamos a la emoción. A ir un poco más hacia adentro y no quedarnos en lo superficial. No sólo desde el movimiento, sino también desde toda la composición musical.
Muchas personas que no conocen el flamenco han ido a ver espectáculos y se emocionan profundamente. A veces incluso hacen lecturas completamente distintas a las que yo imaginé cuando creé la obra, pero se sienten identificadas. Y eso es enorme. Porque cada persona encuentra algo propio en lo que está viendo".
Juana de Ibarbourou y el diálogo con la poesía
Uno de los momentos más significativos de la obra será la interpretación de un poema de Juana de Ibarbourou.
La elección no fue casual.
¿Por qué decidiste incorporar la poesía de Juana de Ibarbourou?
Dayana González—"Quería que estuviera presente una figura femenina uruguaya. Empecé a investigar distintas obras poéticas y me enamoré de “La Higuera”. Cuando la leí supe inmediatamente que era ese texto el que quería interpretar".
¿Cómo será esa interpretación?
Dayana González—"Voy a estar en voz en off mientras bailo. Es uno de los cuadros que más trabajo me ha llevado. Investigar qué quiero decir con el cuerpo mientras escucho esas palabras es una búsqueda completamente distinta a lo que sucede habitualmente en el flamenco, donde todo está muy pautado con quienes cantan y tocan.
Ha sido un desafío enorme".
Un coro de voces para expandir el movimiento
Lejos de encerrarse en los límites del flamenco tradicional, la obra incorpora artistas provenientes de otros universos sonoros.
¿Qué papel tendrán las cantantes invitadas?
Dayana González—"Participarán Cecilia de los Santos, Sofía Siola, Camila Ferrari y Lorena Muiño. Cecilia compuso una vidalita que utilizaremos como base para uno de los cuadros. A partir de allí construiremos un diálogo entre la vidalita y el flamenco.
Es un desafío porque son sonoridades muy diferentes a las que habitualmente trabajamos. Pero justamente ahí está el interés de la propuesta.
A ellas se suma el cantaor argentino Álvaro González, aportando también la presencia del flamenco más tradicional".
La libertad frente al estereotipo
Durante mucho tiempo el imaginario popular vinculó al flamenco con una figura femenina seductora, casi caricaturesca. Dayana entiende esa referencia cultural, pero siente que hoy el flamenco transita otros caminos.
¿Te identificás con esa imagen tradicional de la bailaora?
Dayana González—"Entiendo la idea del estereotipo sobre la mujer gitana seduciendo con el movimiento pero estamos bastante lejos de eso.
El flamenco actual está profundamente atravesado por la libertad expresiva. Yo no me identifico con una bailaora que busca seducir. Me identifico con una bailaora que intenta bailar cada momento de su vida. Que busca comprender qué dejó cada experiencia y cómo transformarla en movimiento".
Un flamenco uruguayo
La conversación también deriva hacia una pregunta identitaria.
¿Existe un flamenco uruguayo?
Para Dayana, la respuesta es clara.
¿Sentís que hoy existe una identidad propia del flamenco en Uruguay?
Dayana González—"Sí, sin dudas. El flamenco tiene raíces muy profundas en Andalucía, pero también es una expresión nacida de múltiples mezclas culturales. Por eso puede ser apropiado y reinterpretado en distintos lugares del mundo.
Cada país desarrolla una sensibilidad particular. Japón tiene su forma de vivir el flamenco. Nosotros también tenemos la nuestra. Y creo que en Uruguay existe una manera propia de sentirlo, de hacerlo y de compartirlo".
Quizás la esencia de Movimiento en Miscelánea habite precisamente allí: en aceptar que el arte no siempre necesita obedecer categorías
La propuesta no busca abandonar el flamenco, sino expandirlo. Permitir que dialogue con la poesía de Juana de Ibarbourou, con la vidalita, con nuevas voces, con la improvisación y con las preguntas que surgen cuando una artista decide volver a comenzar.
Porque después de varios años de trayectoria, Dayana González continúa buscando y tal vez esa sea la forma más auténtica de la madurez artística: comprender que el movimiento no termina cuando el cuerpo encuentra una respuesta, sino cuando se anima a formular una nueva pregunta.
Movimiento en Miscelánea se presentará los días 15 y 16 de junio en la Sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional del Sodre. Una invitación a dejar atrás las etiquetas, a escuchar el diálogo entre las artes y a descubrir cómo la emoción puede convertirse en territorio compartido.
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