Comenzó a llamar la atención como guitarrista y director musical en espectáculos junto a Arícia Mess.
A mediados de los 90 ya sale a la luz su nombre gracias a Fernanda Abreu que cantó su tema "Tudo vale a pena".
Después fue a parar en discos de O Rappa, Ed Motta, Cidade Negra y Adriana Calcanhotto (con el tema "Mão e luva").
También Ney Matogrosso incluía en su discografía los temas "Fazêr o quê?" y "Miséria no Japão".
En 1996 se reúne con Mário Moura (bajo), Sidon Silva, C.A. Ferrari y Celso Alvin, y juntos forman Pedro Luis e a Parede.
Al año siguiente sale el primer disco "Astronauta Tupy", de gran éxito sobre todo en Japón, donde llegaron a actuar ante miles de japoneses.
En 1999 sale a los mercados el disco "É tudo 1 real", producido por Liminha. Con un estilo más pop que el primero, letras con lenguaje de calle, mezclas de rap, funk, charm e influencias claras de Jorge Ben Jor.
Colaboró con el artista visual Batman Zarevese en el proyecto "Macro", que incluyó 13 canciones y proyecciones visuales (proyecto que como periodista enfocada en la música, recomiendo de manera casi imperativa por su belleza indescriptible).
En 2024 lanzó "E se tudo terminasse em amor?", con composiciones propias donde refleja su influencia del legado de Caetano Veloso, especialmente al rehacer su canción "Muito Romântico" con un sonido más roquero.
El trabajo de Pedro Luís se destaca por fusionar la samba, el funk y el rock, creando un sonido contemporáneo que le ha valido reconocimiento como uno de los artistas más innovadores de su generación en Brasil.
Debo admitir que fue una de las entrevistas que más me conmovió como si el arte se hubiera tangibilizado en un ser y me hubiera hecho despertar hacia un grado de talento que es tan inmenso que me reconozco limitada a la hora de estar escribiendo esta nota porque es verdaderamente de una hermosura abrumadora.
Pedro Luís ha venido a Uruguay como turista con su pareja, se han hospedado en el Palacio Salvo, él ha tocado en casas de amigos pero luego de esa forma secreta y anónima de haber estado aquí, ahora compartirá por primera vez su música como ser público el 10 de octubre en Sociedad Urbana Villa Dolores y no es algo que - desde mi perspectiva - deberían dejar de ver, escuchar y sentir.
Nos conectamos por videollamada y salió este rico intercambio que les quiero compartir.
Al final de toda esta introducción , ¿Quién es verdaderamente Pedro Luís?
CYC:
Me invadía la curiosidad porque empezaste siendo artista punk. Tenías una banda llamada Urge en ese tono rebelde y ahora el show que vas a presentar tiene un nombre muy sentimental, mucho más humano, más cercano. Entonces, ¿Cómo hiciste ese cambio tan grande de una persona con la rabia natural del punk y ahora el artista que eres?
Pedro Luís:
Para mí es muy difícil delimitar cuándo empecé porque, en realidad, la música me fue llevando, la música como encanto.
Todo empezó en mi casa, empezó con mis hermanas y mis hermanos, éramos una familia muy grande de nueve hermanos y a todos siempre nos gustó mucho la música.
Mis hermanas mayores, yo tenía 5, 6 años, fueron las primeras. Les regalaron una guitarra y empezaron a aprender con profesor.
Tenía tres hermanas y una hermana mía que ya falleció y que era más joven que yo, también cantaba hermosamente, muy afinada. En casa siempre hubo un gusto por la música.
Escuchábamos música brasileña así como vinilos de los Beatles que aún tengo.
No había muchas fronteras ni prejuicios, la música llegaba.
Después empezó a llegar de otra manera y fue a través de mi cuñado João, que salía con una de mis hermanas desde muy joven, y trabajaba en la industria fonográfica. Primero como vendedor, vendía discos en la calle, vendía vinilos a las disquerías y eso hacía que los vinilos llegaran a casa antes que a las tiendas y antes que a mis amigos.
Eso me hizo tener contacto con cosas increíbles, como el disco de "Secos e Molhados", cuando Ney (Matogrosso) aparece y cuando ese disco llega a casa, todos querían venir a escucharlo.
Así que mi historia, en realidad, comienza más entre amigos de la calle que eran mucho más rockeros que yo y con ellos aprendí de Hendrix, Led Zeppelin, Deep Purple, Uriah Heep que era una banda de rock progresivo y pesado de los 70's. Todo con esos amigos de la calle. No era algo que en casa hubiera prejuicio, pero no había esos discos en casa.
Otro acercamiento a la música fue el cantar en el coro de mi escuela primaria y luego en otra escuela donde hice el nivel medio. Tenía un coro increíble, era una escuela federal aquí en Río donde mis padres también estudiaron y mi padre hizo la formación clásica.
Mi madre, que vino de Portugal, cantaba en el coro de esa misma escuela.
Allí comienza mi primer contacto con esa mezcla de canto coral erudito y popular, porque cantábamos tanto Ave María, Mozart, pero también los clásicos de la música popular brasileña como Milton Nascimento, y allí comienza más una formación mezclada.
Al final de mi adolescencia y comienzo de la vida adulta, voy a un coro que tuvo mucho éxito aquí en Río de Janeiro, que era el Cobra Coral, dirigido por Marcos Leite, un increíble director que revolucionó el canto coral y puso movimiento, escena en el coro, algo muy poco usual, jamás visto, y terminamos cantando en las Bienales de Música Contemporánea, en concursos de coros que tenían coros de todo Brasil.
Y nosotros nos atrevíamos a cantar las piezas más extrañas, cantábamos cosas diferentes. Teníamos un repertorio que iba de Beatles a piezas folclóricas húngaras. Ese fue mi segundo contacto con esa diversidad pero de una manera más formal en cuanto a formación.
Marcos empezó a recomendarme para trabajos muy importantes y decisivos en mi vida.
Por su recomendación, entro en un grupo de teatro muy importante en los años 70's que fue el grupo Asdrúbal Trouxe o Trombone que era integrado por grandes actores como Fernando Guimarães, Evandro Mesquita, Patrícia Travassos, Cazuza, Alice de Andrade, que es cineasta y gran amiga mía.
Allí realmente comienza mi carrera profesional y de allí surge otra recomendación de Marcos para rearmar la banda que acompañaría a Asdrúbal en Farra da Terra, ese espectáculo que fue un éxito, un mega éxito.
Farra da Terra, producido por Caetano (Veloso), y yo formé la banda Paris 400. Paris 400 era el nombre de la calle y el número de la casa. En ese momento, el punk entra en mi vida.
Una gran arquitecta italiana hizo el proyecto de reestructuración de ese lugar, así que lo que fue una calle por donde transitaban los obreros y salía la producción de la fábrica que había antes allí, se convirtió en un gran corredor de adoquines donde los galpones se volvieron bibliotecas, salas multiuso, un gran teatro con dos plateas y un escenario en el medio.
Y en esa calle llegué y me encontré con mucha gente, mucha policía afuera y al fondo de esa calle, un escenario montado con un festival llamado "El Comienzo del Fin del Mundo", que eran las bandas punk de la escena paulista que estaban pisando muy fuerte.
Hay bandas que siguen hoy, como Ratos de Porão, por ejemplo.
Fue, en realidad, algo raro como un asombro porque yo era un hippie de toda la vida, y sigo siendo un poco hippie, y llegué con ese pelo largo, ropa colorida, un arito rojo en medio de ese grupo de chicos de negro con alfileres aquí y allá y me dijeron: "¿por qué usas esa ropa colorida?" Dije: "porque me gusta". "¿Y ese arito?" Y fui entrando y quedé muy encantado e impresionado con la precisión de esos mensajes con tan pocos elementos sonoros.
A veces tenían un solo acorde y un mensaje muy directo con tinte político y eso me gustaba.
Yo no digo que tuve una banda punk, porque los punks se ofenderían, pero fui un admirador de la potencia del movimiento punk y creé Urge, y ahí surgió un éxito inesperado con "La Fábrica de Idiotas".
Estaba inspirado por el movimiento punk y es una canción que hasta hoy la gente la escucha en las radios alternativas.
Pero yo sentía que tenía que seguir con mi curiosidad musical y siempre pensé que la mayor rebeldía era el amor.
Entrevista Pedro Luís - la importancia de lo melódico
CYC:
Sin dudas el Punk es interesante como movimiento político, social, ver la vida de una manera nihilista pero a la par de esa admiración también te gustaba y habías trabajado con Caetano, Cazuza, y después la vida te cruzó con Ney Matogrosso quien a veces canta tus canciones. ¿Cómo comulgás esa diversidad?
Pedro Luís:
Eso es muy bueno porque que Ney cante mis canciones, para mí, es un encanto. Él es una de mis referencias como te contaba sobre aquel disco de él que había llegado a casa y todo querían escuchar. Ney sigue hoy con 84 años y con el mismo vigor.
Ney me conoce por el proyecto Pedro Luís e a Parede y empezamos a trabajar en varias colaboraciones tanto grabadas como en vivo.
Acotación CYC: Si ven la galería de videos que les comparto arriba, podrán ver su evolución y eclecticismo musical así como las diferentes colaboraciones como las habituales con Ney Matogrosso.
Pedro Luís:
De todas formas, mi curiosidad hace que considere a los artistas como eso y no por su fama , y de hecho, estoy muy contento que en Uruguay vaya a colaborar con Lucía Romero.
Lucía es muy buena. Es increíble, su nuevo disco me gusta mucho.
CYC:
Si, tuve la oportunidad de entrevistarla y sus letras transmiten imágenes fantásticas como el hablar de palabras como flores en la garganta o tener la piel como una hoja al descubierto y sobre las palmas de las manos van sus secretos. Es muy interesante cómo escribe, sí.
Pedro Luís:
Eso es muy bonito.
Estoy muy emocionado. Ella me mandó una idea bonita y yo le devolví dos versos y luego ella mandó otros, yo mandé otros, y ahora necesitamos concretar eso para poder incluso transformarlo en un fonograma para poder ponerlo a disposición de la gente.
Ojalá alguien vaya a verme. Voy a presentar mi disco "E se tudo terminasse em amor?" y también estaré llevando un libro que acabo de lanzar, O Amor, a Palavra que se Canta, que es una selección de letras de amor mías y de amigos.
Si hay gente para ver lo que voy a decir y tocar, estaré feliz.
La cita es el 10 de Octubre en Sociedad Urbana Villa Dolores y las entradas están en este link.