En ese contexto, “Madres” aparece como una investigación escénica que combina teatro, danza, memoria personal y archivo íntimo.
Un proceso creativo nacido de la investigación
El proyecto surgió a partir de una invitación del director del Solís para que ambas creadoras trabajaran juntas por primera vez.
“Nos entusiasmaba mucho porque nunca habíamos trabajado juntas y dijimos: ¿de qué manera podemos tomar algún tema que nos permita entrar como por un tubo a la creación?”, recuerda Percovich.
La respuesta apareció al revisar sus propias trayectorias artísticas.
“Nos sorprendió mucho que cuando nos pusimos a revisar toda nuestra obra, el tema aparecía muchísimo.”
Lo materno —que parecía un tema lateral— estaba en realidad disperso en sus trabajos anteriores: en dramaturgias, coreografías y procesos pedagógicos.
Pero la investigación no quedó en el plano estético. Las creadoras también revisaron sus propias biografías.
“Además de revisar nuestra obra, incorporamos la dimensión más biográfica y personal, cómo nos habíamos aproximado al tema en nuestra propia vida.”
Ese cruce entre arte y memoria convierte a la obra en una especie de archivo vivo.
América Latina y el mito de la madre
La maternidad, en el contexto latinoamericano, posee un peso cultural particular. Percovich señala que la obra dialoga con ese imaginario colectivo.
“Hablamos desde América Latina y desde lo latino sobre las madres.”
En ese universo simbólico aparecen canciones populares, imágenes familiares y recuerdos domésticos.
“Buscamos canciones con temas ‘mami’, ‘mamita querida’, ‘madre querida’ y encontramos un repertorio impresionante.”
Pero “Madres” no idealiza la maternidad. También explora sus contradicciones
“Los mitos de la maternidad, los prejuicios de la maternidad, los miedos de la maternidad están en la pieza que creamos juntas, pero no están resueltos.”
La obra, entonces, no pretende ofrecer respuestas definitivas, sino abrir preguntas.
El cuerpo y el misterio de gestar
Percovich reconoce que hay una dimensión de la maternidad que solo puede comprenderse a través del cuerpo.
“Hay algo imposible de entender si no se vive vinculado a lo orgánico, al cuerpo. A la experiencia de un cuerpo gestante, a la experiencia de un parto.”
La directora habla desde su propia historia: no es madre biológica, mientras que Arobba tiene tres hijos. Esa diferencia se transforma en material creativo.
“Es como armar una especie de rompecabezas sobre la idea de las madres y ver todas sus dimensiones en sesenta minutos.”
La madre como archivo de la vida cotidiana
Uno de los aspectos más poéticos del espectáculo es la recuperación de la memoria doméstica. Fotografías familiares, objetos reales y recuerdos personales aparecen en escena.
“Las fotos de nuestras madres están en escena y nosotras estamos de bebés en escena. Lo jugamos hasta el hueso, hasta realmente lo más íntimo.”
La obra comienza y termina con un cumpleaños, símbolo del ciclo vital y del cuidado maternal.
“De hecho comienza y termina con un cumpleaños y el público es parte del cumpleaños.”
Ese gesto escénico transforma al espectador en participante de una celebración colectiva.
Mandatos, culpas y decisiones
Durante la conversación surge también una reflexión sobre los mandatos sociales que aún pesan sobre las mujeres.
“Hay un mandato sobre la mujer. Sobre todo en el periodo comprendido entre la primera juventud y hasta la perimenopausia.”
La maternidad, en ese sentido, se vuelve muchas veces una expectativa cultural.
“Los feminismos han cambiado muchas cosas. Si las mujeres quieren postergar o no ser madres, es parte de una decisión.”
Un útero escénico
Quizás la metáfora más potente que surge en la entrevista sea la del propio espacio escénico como lugar de gestación.
“El espacio es como una especie de útero materno donde esa madre te va a hacer recorrer determinados momentos de la vida.”
Así, “Madres” se transforma en una experiencia teatral que no busca definir la maternidad, sino recordar que todos venimos de ella.
Como dice Percovich: “Para empezar somos hijas. Nacimos de otra mujer. De ahí empieza todo el encadenamiento.”
Y en ese origen común —biológico, cultural y simbólico— reside la fuerza poética de esta obra.
Las creadoras
Mariana Percovich
Mariana Percovich es una de las figuras más influyentes del teatro contemporáneo uruguayo. Dramaturga, directora y docente, su obra se caracteriza por explorar temas sociales y políticos desde lenguajes escénicos innovadores. Fue directora de la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático (EMAD) y ha desarrollado una intensa labor artística y pedagógica tanto en Uruguay como en el exterior.
Andrea Arobba
Andrea Arobba es coreógrafa, bailarina y creadora escénica con una extensa trayectoria en danza contemporánea. Su trabajo explora la relación entre cuerpo, memoria y dramaturgia del movimiento, y también se ha destacado como docente y formadora de nuevas generaciones de artistas.
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