La propuesta marca un nuevo paso en la trayectoria de una de las bandas infantiles más reconocidas del país, ganadora de diversos premios Florencio y referente en la creación de espectáculos que convocan a niñas, niños y familias desde el juego, la imaginación y la participación.
En conversación con él, habló sobre el origen del proyecto, los desafíos de llevarlo al escenario del Solís y las reflexiones que atraviesan esta particular misión futurista.
¿Cómo surgió la idea de combinar viajes en el tiempo, fútbol y música en una historia que plantea el desafío de que Uruguay vuelva a ganar un Mundial en 2030?
Berocay explica que la idea fue tomando forma a partir de la construcción de un universo narrativo común entre la novela, el disco y el espectáculo.
“Lo de construir más o menos el mismo universo tiene que ver con las tres cosas. El libro genera determinadas situaciones y esas situaciones tienen relación con la idea que rondó de cómo estructurar un show que tuviera que ver con el eje del libro, que tiene relación con el fútbol”, señala.
A partir de allí comenzaron a surgir las canciones y los personajes que hoy forman parte de la puesta en escena.
“Uno de los personajes del libro es una agente del futuro que aparece en escena y le encarga a Ruperto Rocanrol la instrucción de enseñarle a las niñas y niños cosas importantes sobre el fútbol y sobre la vida, porque eso va a ser muy importante para que algún día Uruguay vuelva a ser campeón del mundo”.
La premisa funciona como disparador de una historia donde la pasión futbolera se cruza con elementos de ciencia ficción y donde el humor se convierte en una herramienta para hablar tanto de deporte como de experiencias humanas universales.
El espectáculo se conecta con una novela de Roy Berocay y un nuevo álbum de Ruperto Rocanrol. ¿Cómo fue el proceso de construir un mismo universo narrativo a través de distintos formatos?
Para el escritor y músico, la clave estuvo en lograr que cada formato aportara algo propio sin perder la unidad de la historia.
Según explica, las canciones nacieron directamente vinculadas a las situaciones planteadas en el libro y cumplen una función narrativa dentro del espectáculo.
“Las canciones acompañan la introducción de cada uno de los personajes, los sketches y a su vez de alguna manera explican un poco la acción o la importancia de cada uno y llevan adelante la trama del espectáculo”.
De esta manera, novela, disco y show se complementan mutuamente. La historia no se limita al escenario ni a las páginas del libro, sino que se expande en distintos lenguajes artísticos.
Esta dimensión transmedia es una de las principales novedades del proyecto. El lanzamiento del álbum se realizó incluso antes del estreno teatral, permitiendo que el público pudiera familiarizarse con las canciones antes de asistir a las funciones.
“Este año nos propusimos hacer al revés y grabamos el disco antes. Ya hace un mes que está disponible para que la gente que quiera pueda conocer previamente varias de las canciones”.
La participación del público es un elemento central de la propuesta. ¿Qué papel tendrán las niñas, niños y familias dentro de esta misión futurista durante las funciones?
La participación activa del público ha sido una de las marcas distintivas de Ruperto Rocanrol desde sus inicios y “1930: Misión Futuro” profundiza ese camino.
“Este show, igual que todos los de Ruperto Rocanrol, tiene a las niñas y niños jugando un rol importante”, afirma Berocay.
En esta oportunidad, el fútbol será el motor de esa interacción. El público deberá asumir un papel concreto dentro de la historia y prepararse como si formara parte de una verdadera hinchada.
“Vamos a dividir el teatro en dos y hacer como que una parte sea una hinchada y otra parte sea una hinchada rival. Con cánticos y demás, van a tener que ejercitarse como para estar en forma para un posible partido”.
A eso se sumarán las dinámicas habituales de los espectáculos de la banda.
“Además de lo de siempre, bailar, saltar, hacer palmas y participar constantemente. La idea es que haya una participación bastante seguida del público”.
La propuesta busca convertir a las familias en protagonistas de la aventura y no simplemente en espectadoras. En ese sentido, el espectáculo plantea una experiencia colectiva donde la energía del público resulta fundamental para el desarrollo de la misión.
Ruperto Rocanrol cuenta con una trayectoria reconocida en la música y el teatro para las infancias. ¿Qué novedades o desafíos presenta “1930: Misión Futuro” en comparación con espectáculos anteriores como “El Circo Eléctrico”?
Si bien Ruperto Rocanrol realiza durante todo el año un espectáculo base que presenta en escuelas y distintos espacios culturales, cada temporada de vacaciones de invierno implica la creación de una propuesta completamente nueva.
“Siempre hacemos un show temático diferente que tiene canciones, personajes nuevos, animaciones y proyecciones distintas. Son espectáculos que generalmente no repetimos porque se diseñan especialmente para el lugar donde los vamos a hacer”.
En esta oportunidad, el Teatro Solís representó un desafío especial.
“El Solís es un escenario bastante grande y eso planteaba desafíos considerables. Hubo que pensar más en la escenografía y al mismo tiempo lograr que todo pudiera armarse y desarmarse relativamente rápido”.
La nueva producción también incorpora recursos inéditos para la banda.
“Por primera vez vamos a usar títeres y una proyección con títeres”.
A ello se suma la decisión de lanzar el disco antes del estreno teatral, una estrategia que modifica la relación habitual entre la música y el espectáculo.
Berocay reconoce además que el prestigio del escenario genera una exigencia adicional.
“El nivel de exigencia es el mismo que nos planteamos siempre, pero el hecho de ser el Solís y hacer varias funciones también nos genera una exigencia un poco mayor”.
Más allá del entretenimiento, ¿Qué reflexiones o valores esperan transmitir a las nuevas generaciones a través de esta historia que dialoga con la identidad futbolera y cultural del Uruguay?
Aunque la historia está atravesada por el fútbol y por referencias a la identidad uruguaya, Berocay aclara que Ruperto Rocanrol nunca se propuso funcionar como una herramienta educativa tradicional.
“Nunca nos planteamos ser una banda que transmita mensajes o que les diga a las niñas y niños cómo tienen que ser las cosas”.
Para el creador de Ruperto, el principal objetivo sigue siendo la diversión.
“Nuestra propuesta siempre es que sea algo entretenido y divertido porque creemos que aprender a divertirse, a soltarse, a liberarse, a poder gritar y saltar, ya de por sí tiene un montón de valores”.
Sin embargo, reconoce que las historias y canciones inevitablemente transmiten determinadas ideas.
“Los personajes se burlan un poco de algunas cuestiones y de la importancia que a veces les damos a determinadas cosas. Y las canciones mezclan el fútbol con cuestiones que tienen que ver con la vida, con meter para adelante, no darse por vencidos, perseguir los sueños”.
Son conceptos que, según explica, forman parte tanto de la tradición futbolera como de ciertos rasgos culturales profundamente arraigados en Uruguay.
“Creo que la propuesta logra ser completa por los dos lados: el entretenimiento, la diversión y la música, pero también la transmisión de determinadas ideas”.
Una aventura para disfrutar en familia
Con música en vivo, humor, proyecciones, títeres y una historia que conecta pasado, presente y futuro, “1930: Misión Futuro” se presenta como una de las grandes apuestas culturales de estas vacaciones de invierno.
La propuesta acompaña además el lanzamiento de la novela homónima escrita por Roy Berocay para Ceibal y del nuevo disco de Ruperto Rocanrol, consolidando un universo narrativo que se despliega simultáneamente en la literatura, la música y el teatro.
Más allá de la anécdota futbolera, el espectáculo invita a reflexionar sobre los sueños colectivos, la imaginación y la importancia de construir el futuro sin perder el sentido del juego.
Porque, al fin y al cabo, la verdadera misión no parece ser únicamente ganar un Mundial, sino recordar que la creatividad, la alegría y la participación también pueden cambiar el destino de una historia.
Funciones
Teatro Solís – Sala Principal
Doble función: 14:00 y 16:00 horas
- Sábado 27 de junio
- Domingo 28 de junio
- Martes 30 de junio
- Miércoles 1 de julio
- Jueves 2 de julio
- Viernes 3 de julio
- Sábado 4 de julio
- Domingo 5 de julio
Las entradas se encuentran disponibles a través de Tickantel en este link y en la boletería del Teatro Solís, con promociones vigentes y cupos limitados.