Alfar contribuyó, a partir de la década del veinte y por treinta años, a la divulgación de grandes escritores y artistas plásticos en ambas orillas del Océano Atlántico, en particular de los movimientos vanguardistas como el ultraísmo. Por esa época, otras revistas mostraban en Uruguay características similares -Los Nuevos, Cartel o La Cruz del Sur.
Ya en su segunda época en Montevideo -a partir de 1929-, recibía a los españoles exiliados tras la Guerra Civil, y se editaba con grandes dificultades económicas, sin periodicidad fija. Casal sufrió persecución política durante la dictadura de Terra y fue destituido como funcionario del Museo Blanes al final de su vida, explican desde la Academia Nacional de Letras. El último número de Alfar fue el 91, que se editó en enero de 1955 tras el fallecimiento de Casal.
"Alfar era su militancia, su manera de estar en este mundo, para afirmar, desde sus páginas, que no hay más realidad que el espíritu ni otra patria que la vida", dijo sobre el editor la escritora Selva Casal, su hija.
Algunas ediciones de "Alfar" están disponibles para visualizar online en la web de Anáforas.
(Fuentes: Biblioteca Nacional de Uruguay, Academia de Letras).