A pesar de los obstáculos, Rissi forjó su camino en el mundo de la actuación, iniciando sus estudios de teatro a los 18 años en el Club River Plate y posteriormente en la Escuela Nacional de Arte Dramático. A lo largo de su carrera, demostró su habilidad para abordar una amplia gama de personajes, desde el humor hasta roles más oscuros, como el líder de una banda carcelaria en "El marginal".
En una entrevista realizada hace tan solo un año, Rissi compartía su amor por el arte dramático y su disfrute constante del trabajo actoral. A pesar de su imagen adusta, se describía a sí mismo como un "payaso" que encontraba en la actuación un proceso sanador y vivificante.
En su vida personal, Claudio Rissi compartió su tiempo con Natalia Ojeda, con quien apostó por la convivencia durante la pandemia en Resistencia, Chaco. Aunque no tuvo hijos, dedicó el 100% de su vida a su gran pasión, la actuación, dejando un legado imborrable en la historia del entretenimiento argentino.
Hoy, la comunidad artística y el público lamentan la pérdida de este gigante de la actuación, recordando a Claudio Rissi como un actor talentoso, apasionado y eternamente inolvidable.