Beckett, el admirado
La última grabación de Krapp es para Pepe uno de esos gustos, o compromisos, que estaban en la lista de asuntos pendientes. Pero la espera valió la pena.
Conmovedora, con una rica carga lírica y sentimental, la obra que Beckett escribió en 1958, narra la historia de un hombre ya mayor, que repasa las experiencias vitales con sus amores, sus pérdidas, las crísis, exponiendo su vulnerabilidad y fragilidad. El pasado deviene así en prisma para comprender y dotar de sentido el presente, y para levantar nuevos cuestionamientos existenciales.
De esta forma, Beckett marca también un punto de inflexión en la vida de Pepe Vázquez, que se apresta a cerrar una larga trayectoria en las tablas y también en la pantalla chica.
Para ello, dicho fue, se asoció con el flaco Jorge Denevi, quien ha dirigido varias veces este monólogo y tiene un profundo conocimiento del lenguaje y la estética del autor irlandés, para dirigir esta puesta -el texto, hay que subrayarlo, fue traducido por Denevi-, que contará con la música de Alfredo Leirós, la iluminación de Eduardo Guerrero, y la producción de María Lourdes Moreno.