Como mejor texto dramatúrgico de autor nacional, la estatuilla fue para Cecilia Caballero por Pan rallado. Y el premio a la revelación fue para Emmanuel Santos Acevedo, en dramaturgia y dirección de la obra Niño tonto.
Otro punto de sumo interés en la entrega de los Florencio fueron los rubros interpretativos. Aquí las estatuillas fueron para Daniel Plada como mejor actor (Telarañas), Carina Méndez como mejor actriz (La pineda), Sofía Lara como mejor actriz de reparto (La zapatera prodigiosa), Anthony Alan como mejor actor de reparto (Telarañas). Y como mejor reparto fue galardonada la obra El lugar, de Carlos Gorostiza.
El género de la comedia también tuvo sus premios. Como mejor espectáculo en este rubro fue galardonada la obra Amar o no, de Leandro de Armas, con dirección de Juan Ferreira. En materia de interpretaciones, la estatuilla a mejor actriz de comedia fue para Cecilia Sánchez (Cretinos), Rafael Beltrán (No entrar, no molestar) ganó como mejor actor, y la obra Laponia se llevó el galardón como mejor elenco de comedia.
La puesta de La ópera de dos centavos de Bertolt Brecht, con dirección de David Gaitán, y que fue en el Teatro El Galpón, fue premiada en el rubro a mejor vestuario, que estuvo a cargo de Pablo Auliso.
La competencia también estuvo reñida en el rubro de unipersonales, donde Diana Bresque fue premiada como mejor actriz por su actuación en Rota, y se entregaron dos estatuillas en el rubro actor: a Walter Acosta (El último molino) y a Álvaro Armand Ugón (Recuerde esto).
Otras premiaciones
Mejor espectáculo extranjero: Concerniente al albedrío (México).
Premio a escena iberoamericana: Los días de la fragilidad.
Teatro del interior en Montevideo: Los días de la radio.
Escena alternativa: Sueño de la procesión de sus muertos.
Espectáculo musical: La bella Helena.
Mejor ópera: Orfeo y Eurídice.