Alckmin, exgobernador paulista a quien enfrentó en las presidenciales de 2006 y que abandonó en diciembre el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), aún debe afiliarse a un partido para sellar la alianza con Lula, quien todavía no se postuló oficialmente como candidato a presidente.
Con esta alianza, el PT apunta a tener el camino allanado para por primera vez poder ganar la gobernación del estado más poderoso y poblado del país, San Pablo, con 46 millones de habitantes, cargo para el cual busca que el candidato sea Fernando Haddad, exaspirante presidencial en 2018.
El mes pasado, como primer guiño a esta alianza, Lula saludó al Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) en la celebración de su 38° aniversario. El mensaje fue enviado pocos días después de que el coordinador del MST, Joao Paulo Rodrigues, manifestara su respeto hacia el conservador Alckmin.