Van tres fechas del Torneo Clausura y el arbitraje está en el ojo de la tormenta. El presidente de Peñarol Ignacio Ruglio arremetió contra Esteban Ostojich en el partido Deportivo Maldonado - Peñarol y ayer pasó algo similar por parte de Progreso contra Anahí Fernández en el en el partido ante Nacional.
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Progreso se quedó con 10 hombres a los 31’ del partido frente a Nacional, por la tercera fecha del Torneo Clausura en el Gran Parque Central, a raíz de la doble amonestación de Marco Saravia, defensor peruano que vio dos tarjetas en un par de minutos.
A los 29’ le entró duro a Maxi Gómez cerca de la línea lateral, muy lejos de su arco, y vio la primera amarilla. A los 31’ Anahí Fernández le mostró la segunda por una entrada fuerte sobre Tiziano Correa, aunque el procedimiento generó polémica.
La infracción de la segunda amonestación se dio a los 29 minutos y 43 segundos. En ese momento, la jueza central no hizo la seña de ley de ventaja. La jugada terminó casi de inmediato, cuando el arquero Renzo Bacchia mandó al córner un remate de Maxi Gómez, y no hubo una sanción.
¿Le avisó el VAR?
Recién a los 30 minutos y 53 segundos, Anahí Fernández exhibió el cartón amarillo al infractor. Si bien no hay polémica en cuanto a la justicia de la jugada, porque las dos faltas fueron merecedoras de amonestación, la polémica se da por el tiempo que transcurrió entre la falta y la roja, dado que el VAR no tiene permitido intervenir en esos casos.
Si intervino el VAR, se trató de una violación clara al protocolo, dado que desde la cabina pueden asesorar al árbitro central en caso de que una segunda tarjeta amarilla sea mal sacada, pero nunca para sugerir que muestre una que omitió.