Orlando Beltrán Minier, miembro profesional de la comisión organizadora del 22.º Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y secretario general del Comité Provincial de la CTC de Santiago de Cuba, conversó con Caras y Caretas previo al acto central del Pit-Cnt.
¿Cómo valoras la invitación a esta jornada de conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores en Uruguay?
Nuestra participación, tanto en el acto como en las actividades previas que se realizan para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores en Uruguay, responde a la invitación realizada por el presidente del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, a la Central de Trabajadores de Cuba y por los fuertes vínculos de solidaridad y cooperación que mantienen ambas centrales; vínculos que son históricos y constituyen un ejemplo para la región y el mundo sobre lo que se puede lograr desde la unidad proletaria.
Para mí es un altísimo honor compartir con los compañeros de Uruguay. Aprovecho el momento para transmitir mi agradecimiento no solo al Pit-Cnt, sino a los trabajadores y al pueblo uruguayo por la solidaridad que han tenido con nuestro pueblo en momentos tan difíciles.
Ellos hacen patente cada día que Cuba no está sola, y lo han demostrado frecuentemente en las campañas de solidaridad y en los pronunciamientos a favor del proceso revolucionario y de esa unidad proletaria que estamos construyendo. Esta visita contribuirá a fortalecer los vínculos de hermandad entre ambas organizaciones sindicales.
Estamos aquí para compartir con ellos y con el pueblo uruguayo. También queremos aprovechar este espacio para denunciar las afectaciones del bloqueo y patentizar que la Revolución cubana seguirá adelante con la ayuda de los amigos del mundo y de los trabajadores uruguayos. Seguiremos adelante y compartiremos estos días de lucha.
Cuba está viviendo en este último tiempo un recrudecimiento del criminal bloqueo de EEUU, de las campañas mediáticas en contra del país y el desabastecimiento de combustible. ¿Cuáles son las sensaciones que manifiesta la población?
Lo primero es que, frente a todas esas amenazas y agresiones, hay un pueblo que responde, ante todo, unido; buscando soluciones para salir adelante en medio de un momento tan complejo. Como bien lo definió en su momento nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, en tiempos difíciles surgen las mejores soluciones.
Un ejemplo claro fue en plena pandemia de COVID-19. No teníamos acceso para comprar vacunas y Cuba, un país subdesarrollado, bloqueado por más de 64 años y afectado por las 243 medidas adicionales, logró sacar adelante sus propias soluciones gracias al potencial humano creado por la Revolución.
Cualquier otro país del mundo colapsaría ante un cerco energético y limitaciones de combustible como las nuestras. La dirección del país ha planteado que hemos estado prácticamente tres meses sin recibir suministros, y lo que llega apenas alcanza. Aun así, se está distribuyendo para las necesidades más elementales y ya se empieza a respirar un alivio.
No obstante, la situación es cruel e inhumana. Es doloroso ver en un hospital a una embarazada que no puede usar el ascensor y debe subir escaleras, o limitaciones en salones de operaciones. Ahí es cuando uno confirma que el bloqueo es real; son vivencias que afectan directamente a la población. A esto se suman los apagones, con los que se busca fundamentalmente provocar un estallido social.
Desde nuestra organización, trabajamos en prioridades como el fortalecimiento de la unidad y la labor ideológica. Esto ha generado una mayor conciencia, no solo dentro del país, sino también a nivel internacional. Existe una voluntad firme de seguir adelante. Tras la declaración del Presidente Miguel Díaz-Canel en el acto por el 65.º aniversario de la Proclamación del carácter socialista de la Revolución, se convocó a una recogida de firmas que patentizan la unidad del pueblo, la continuidad del proceso y nuestra decisión de seguir con el proyecto socialista.
Ese ambiente se une ahora a la efervescencia del Primero de Mayo. En Cuba, esta fecha es una fiesta donde los trabajadores y el pueblo se involucran en actividades culturales y deportivas. Pero también son actos de reafirmación revolucionaria, donde en cada comunidad se denuncian las afectaciones del bloqueo. Muchos amigos del mundo viajan para participar con nosotros, algo que ya es tradicional.
Es una celebración de convicción. Te hablo por lo que sucede en Santiago de Cuba, cuna de la Revolución, los sindicatos hemos realizado plenarias en las plazas, no en los teatros, para convocar al pueblo, y la respuesta ha sido sorprendente. El Primero de Mayo veremos a millones de cubanos en las plazas realizando una demostración de unidad. Es algo emocionante ver a un pueblo que quizás el día anterior no tuvo electricidad, pero que sale a la calle con entusiasmo.
Por otro lado, enfrentamos una guerra no convencional en redes sociales. La Cuba que ves en las redes es muy distinta a la realidad; allí intentan proyectar una imagen de extrema violencia que no existe. Tenemos dificultades y cosas que perfeccionar o cambiar, pero ante todo, Cuba es un ejemplo de resistencia y dignidad.
De cara al Primero de Mayo el trabajo voluntario también ha sido clave; el movimiento obrero ha convocado a jornadas en polos productivos y áreas de autoconsumo, pues la producción de alimentos es prioridad. Asimismo, apoyamos el cambio de matriz energética, ya contamos con más de 130 parques fotovoltaicos donde los trabajadores juegan un rol protagónico.
También destacamos las donaciones de sangre, un gesto humano vital en estos tiempos. A través de la movilización política de todos los actores, logramos dar respuesta a estos desafíos. La fecha del Primero de Mayo nos sirve de inspiración. Somos conscientes de la dificultad, pero lo más importante es lo que hacemos frente a ella, buscar siempre la alternativa para avanzar y salir adelante.
¿Cómo se adaptan los trabajadores cubanos a los cambios en el ámbito laboral, sobre todo con la escasez de combustible y la crisis en sectores como el turismo, por ejemplo?
A partir de las afectaciones de la pandemia, se aprobó como modificación a la ley laboral el trabajo a distancia y el teletrabajo. Se ha venido dándoles un mayor uso; no se empleaban en Cuba, pero se fueron incorporando.
Por otro lado terminamos la discusión del anteproyecto de lo que será la nueva Ley Laboral en Cuba, que incluye cuestiones mucho más consolidadas. Debido a la necesidad de organizar mejor la vida laboral del país, se ha decidido que un grupo de trabajadores y organismos pasen a procesos de interrupción o reubicación, fundamentalmente hacia labores sociales. Por ejemplo, comedores, el Sistema de Atención a la Familia o como mensajeros.
Siempre se ha buscado una alternativa para que el trabajador no pierda el empleo y mantenga su salario básico. Se prioriza la reubicación para no afectarlo en gran medida ni dejarlo en estado de vulnerabilidad, aunque también existen acciones encaminadas a la atención específica de quienes se encuentran en esa situación.
Fundamentalmente, el enfoque actual busca soluciones para quienes están en sectores afectados, como el turismo, que hoy tiene muy poca actividad. Esos trabajadores se han desplazado a las comunidades para desarrollar labores comunitarias; de ese modo, mantienen el vínculo laboral, su salario y pueden seguir aportando al sustento familiar.
Con el surgimiento de nuevos actores económicos en la isla, aparecieron también otras inquietudes sobre derechos laborales. En este sentido, ¿qué avances hay en la protección de los trabajadores que ahora pertenecen al sector no estatal?
Ese es uno de los principales retos que tiene hoy el movimiento obrero, la sindicalización y la atención a las demandas de esos trabajadores. Buscamos que la legislación laboral avance en correspondencia con su protección. De hecho, este fue uno de los elementos a los que más tiempo se le dedicó en el análisis del anteproyecto del Código de Trabajo, para integrarlos y definir lo que deberán cumplimentar en sus colectivos laborales. Mientras que el código anterior les dedicaba un capítulo, este nuevo proyecto contará con un libro dedicado a aspectos específicos para la atención de este sector.
Es un sector en crecimiento y representa un desafío para nosotros, pues debemos lograr ser el interlocutor eficaz entre el organismo rector, el Estado y la sociedad. Queremos que vean a la CTC como la organización que los representa y que puede convocar a las instituciones para atender sus planteamientos. Hay municipios donde estos trabajadores son, incluso, la mayoría.
Para la organización esto es vital, ya que es en nuestro seno donde se garantiza el respeto a la protección laboral. Si este sector no está organizado, queda expuesto a violaciones o manifestaciones negativas; por ello, la mejor vía para solucionar sus demandas es a través del movimiento obrero.
Existe un sistema de trabajo desde las direcciones provinciales y la dirección del país. El Ministerio de Trabajo ha respondido a los planteamientos surgidos de los intercambios sistemáticos que realizamos con ellos para fomentar su organización sindical. Tenemos excelentes ejemplos de entidades no estatales que ya tienen sus secciones creadas y cumplen con todas las normativas.
Como dato importante, recientemente se otorgó la condición de Vanguardia Nacional que reconoce resultados destacados tanto económicos como sindicales y varias Mipymes y Cooperativas no Agropecuarias (CNA) fueron reconocidas. Esto demuestra que son parte del proceso y que el movimiento obrero es el entorno idóneo para desarrollarse y canalizar preocupaciones.
Aunque existe una migración acelerada del sector estatal al privado donde hay muchos profesionales altamente preparados, el recibimiento ha sido variado. No voy a mentir, una parte se muestra renuente, pero un sector importante acepta la organización, quiere ir por la vía correcta y acude al sindicato para discutir temas con el gobierno o con las entidades que les arriendan locales.
Además, el sindicato facilita gestiones de protección social, como el derecho de las madres a los círculos infantiles. Quienes han acudido hasta ahora ven en el sindicato un mecanismo efectivo para atender sus demandas y preocupaciones.
¿Quisieras trasladarle algún mensaje al pueblo uruguayo que se solidariza con Cuba?
Quiero transmitir un mensaje de profundo agradecimiento de parte de todo nuestro pueblo por las campañas de solidaridad y de amor. Nos unen lazos muy fuertes que vamos a seguir estrechando y fortaleciendo hacia el futuro.
Nos sentimos muy orgullosos de estar aquí compartiendo con los uruguayos. Queremos patentizarles que somos una tierra de fuertes temblores, pero nunca nos va a temblar la firmeza, ni la soberanía, ni la dignidad, ni la resistencia. Vamos a seguir adelante a pesar de vivir el genocidio más largo de la historia; seguiremos siempre en combate.
Es un orgullo contar con toda la ayuda y la solidaridad del pueblo uruguayo. Les agradezco de todo corazón, en nombre de este cubano y de su pueblo; estaremos aquí siempre como una gran familia.