No ha podido este lustro ahogar ni un segundo su presencia. En las fechas definitivas que sigue viviendo su Patria, Fidel respira, renace cada día y señala el rumbo hacia un futuro en Revolución.
La juventud cubana le rinde tributo
En la misma escalinata, por la que tantas veces bajó triunfante con sus compañeros de lucha, donde al decir de él se hizo revolucionario, los corazones de los jóvenes, guiados por la continuidad en la presencia del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, latieron junto a la Patria y a su pecho de gigante invicto.
En el Vedado habanero llovía y según los presentes de vez en cuando era posible recordar el silencio de aquellos días posteriores al 25 de noviembre, en los cuales procesaban lo sucedido.
La velada, estuvo llena de cantos, entre ellos, “Cabalgando con Fidel” y “Unicornio azul”.
Poemas como El Gigante, la pieza de danza contemporánea Matria Etnocentra, y el punto cubano, en la voz de los repentistas Héctor y Aramís, también formaron parte de la noche.
Hace cinco años partió físicamente Fidel, pero no murió, porque no muere el que siembra luz y futuro bajo el manto de una obra tan humana como su Revolución, porque en ella él germina cada día.