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Política Luis Lacalle Pou |

¡Que devuelvan a Luis!

Lacalle Pou reapareció con un discurso "versión frenteamplista" muy lejano del herrerismo aunténtico

Con una clara estrategia Lacalle Pou habló de trabajo, vivienda, salud, territorio, cercanía con la gente y respuestas rápidas del Estado.

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Lacalle Pou reapareció en el ruedo político con un discurso cargado de referencias a la realidad social, la cercanía con la gente, la necesidad de acelerar las respuestas del Estado y hasta una reivindicación de la “no ortodoxia”. "Parece que quiere mostrar una versión frenteamplista", bromeó uin dirigente de izquierda aludienco a la estrategia del expresidemnte blanco.

Después de varios meses de manejarse deliberadamente detrás de escena, Luis Lacalle Pou volvió a hablar en público y dejó algo más que un mensaje para los blancos. Más de un veterano dirigente herrerista quedò con una ceja levantada, preguntándose ¿qué le hicieron a Luis?.

El expresidente, que durante su gobierno fue identificado con una concepción liberal de la economía, la reducción del déficit y una fuerte defensa de la libertad individual, apareció ahora reivindicando la necesidad de mirar la realidad social antes que los manuales ideológicos.

Un Lacalle Pou menos ortodoxo

“Me he vuelto cada vez menos ortodoxo”, confesó. Y enseguida aclaró que no estaba hablando de cambiar sus principios “según conveniencia”. Pero lo que vino después sonó, al menos por momentos, como una suerte de incursión en territorio discursivo históricamente frecuentado por la izquierda.

“Porque qué lindo ser ortodoxo y hablar de libertad cuando alguien no tiene laburo, no tiene casa, no tiene salud y no puede criar a sus hijos”, afirmó.

Esta versión lacallista planteando que los derechos formales pierden buena parte de su sentido cuando las personas carecen de trabajo, vivienda, salud o condiciones dignas para criar a sus hijos, está lejos de la los históricas conceptos dela derecha herrerista.

Otra de las frases que llamó la atención tuvo que ver con la relación entre política y territorio.

“No se puede gobernar un país si no se conoce. Y conocer es haber tenido la oportunidad de mirarse a los ojos, de conversar un rato, de entender los sueños, las alegrías, las tristezas, las esperanzas y cargarlas arriba del hombro”, sostuvo.

Un discurso atípico del Partido Nacional

El mensaje de "cercanía" y "territorialidad" fue otra de las sorpresas.

También allí apareció un concepto que forma parte del ADN de la izquierda uruguaya: la cercanía, detacando a la policlínica del barrio como lugar de encuentro.

“La unión es como concebir nuestro país: en una policlínica de barrio, cuando se necesita una silla odontológica o que llegue la ambulancia o los remedios, ahí está el pueblo unido, de ese pago, de ese barrio, que son blancos, colorados, frenteamplistas, del Partido Independiente y orejanos”, dijo apelando a una imagen que durante años fue patrimonio discursivo de la izquierda.

"Sólo le faltó hablar de los sindicatos y los miltantes sociales", señaló otro dirigente frenteamplista que no salía de sus asombro.