Durante el intercambio, el jefe del Gobierno israelí destacó la contribución decisiva del Ejército Rojo a la victoria sobre el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Sobre el tema, el presidente ruso recordó que de los seis millones de judíos torturados en guetos y campos de concentración, asesinados por los nazis durante operaciones punitivas, el 40 por ciento eran ciudadanos de la entonces Unión Soviética.
Putin pidió a Bennett transmitir deseos de salud y bienestar a los veteranos de la guerra que residen en Israel, a propósito de la celebración, el 9 de mayo del 77 aniversario del Día de la Victoria.
Putin dice a Bennett que el Ejército ruso está "listo" para garantizar la evacuación de civiles de Azovstal.
Putin prometió permitir la evacuación de civiles, incluidos aquellos que están heridos, a través de un corredor humanitario coordinado por la ONU y la Cruz Roja.
Además, discutieron los comentarios del ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, que afirmó que Adolf Hitler tenía "sangre judía" y trazó un paralelismo entre el líder de la Alemania nazi y Zelenski, unas palabras ampliamente criticadas en Israel.
Según un comunicado de la oficina de Bennett, este ha aceptado una disculpa de Putin por las palabras de Lavrov al tiempo que le ha agradecido que haya aclarado su actitud hacia el pueblo judío y el Holocausto.