"La reforma francesa, decayó en la primera embestida, en sus aspectos más lesivos y en esta otra agresión por parte del capitalismo francés, representado por Macrom, la batalla sindical y de la calle, se centra en que la jubilación se mantenga a los 62 años y los años cotizados para obtener plena pensión no se amplíen. La ciudadanía francesa, especialmente las personas trabajadoras, asalariadas, llevan con huelgas, boicot y manifestaciones más de un mes. Supone un principio de esperanza, a la vez que refuerza la cultura de defensa de lo público y los Derechos Fundamentales de las personas", expone con respecto a la situación en Francia, para seguir analizando que " Las distintas reformas en el estado español, todas con consenso político y sindical (los sindicatos institucionales), llevadas a cavo desde 1985 hasta la última de 2023, se llevaron por delante esos derechos fundamentales de la mayoría y refuerzan los privilegios de una minoría, a la vez que traspasan recursos públicos hacia los mercados privados, por medio de los Fondos de Pensiones de Empleo".
Entrando en detalles del sistema español relata que "en el Estado Español, las personas que no hayan cotizado más de 38,5 años, no pueden jubilarse sino es a los 67 años. Si deciden jubilarse anticipadamente, no lo pueden hacer sino a partir de los 63 años y con penalizaciones en su pensión. Su pensión se calcula en base a los últimos 25 años, cuando en 1985 del siglo pasado, con una economía que generaba menor riqueza, la base de cálculo eran los últimos dos años y ahora, pasará a los 29 años en el 2026 que coexistirá con los 25 años, hasta 2044 y los años necesarios para tener derecho al 100% de la BR, se sitúan en 36,5 años".