Fujimori padre crió a Keiko para que algún día fuera presidenta de Perú. Ella ya había llegado a la segunda vuelta en las elecciones de 2011, cuando perdió contra Ollanta Humala (2011-2016) y volvió a quedar relegada en 2016, cuando fue derrotada por Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018). El próximo 6 de junio será la tercera vez que dispute la presidencia.
Sobre este punto, hay un dato que se debe tomar en cuenta: en 2016 Keiko obtuvo la mejor votación de su historia, con el 39,8% de votos en la primera ronda. Segundo había quedado Kuczynski, con el 20%.
Cuando se realizó la segunda vuelta, Fujimori solamente pudo levantar en un 10% su votación para quedarse con el 49,88%. En cambio, Kuczynski elevó en 30% su apoyo, para totalizar el 50,12% que lo llevó a la presidencia.
En las elecciones del 11 de abril pasado, Keiko obtuvo el 13,3%, frente al 19% vencedor de Castillo, de Perú Libre. Si en 2016, con el 40% de apoyo, no pudo alcanzar al 50% en segunda vuelta, en este 2021 tiene menos chances de lograr la proeza.
En Twitter ya comenzó la campaña hacia la segunda vuelta. Ya es tendencia el hashtag #PorKeikoNiCagando.
Al parecer, el techo de la candidata está en la mala imagen que actualmente tiene su padre, que irradió hasta ella. Y no es para menos, porque la líder de Fuerza Popular es la principal defensora del cuestionado Gobierno del «chinito», como se lo conocía popularmente. Además, se comprometió a darle el perdón presidencial a su padre en caso de llegar a la presidencia, para que pase sus últimos años en libertad y junto a su familia.