Mientras hablaba con los periodistas y reconocía que en sus recorridas, tanto Álvaro Villar y Carolina Cosse, habían constatado la misma realidad, cayeron dos piedras sobre quiénes cubrían el evento. Haciendo gala de temple, la candidata exclamó: «No me voy a asustar por dos piedras».
Minimizando la importancia de los proyectiles (cuyo origen no fue precisado), se centró en lo que le interesaba: «No importan las piedras, sino que hace hora y media que estamos recorriendo el asentamiento con un grupo de vecinos que nos están planteando dificultades, y esa es la realidad». Raffo indicó que vio aguas servidas, carencia de baños, basurales e incluso ratas.
La realidad indica también que en Malvín Norte, zona en la que está emplazado el asentamiento Aquiles Lanza, en las pasadas elecciones el Frente Amplio cosechó el 52,86% de los votos, al tiempo que el Partido Nacional puntuó un 18,18%, el Partido Colorado el 7,56% y Cabildo Abierto el 6,28%. En cuanto a la reforma «Vivir sin Miedo», totalizó un 35,19%. Cifras que contrastan con el panorama desolador -y seguramente atinado- que vio Laura Raffo, que tal vez no recuerda cuándo se comenzó a procesar la fractura social con la que por primera vez tomó contacto. Como cantaran los Fabulosos Cadillacs: «Yo a vos no te creo nada / ¿Cómo vos vas a creer en mi?».