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Hacer compras online por la dopamina...pero sin gastar, una nueva tendencia

Los usuarios hacen compras online por la dopamina que genera elegir y llenar el carrito, pero sin gastar dinero, en una tendencia viral.

La escena parece contradictoria, elegir productos, comparar precios, llenar un carrito y hasta seguir el recorrido de un repartidor que nunca llegará. Sin embargo, esa experiencia se ha convertido en una tendencia creciente en internet. Se trata de plataformas diseñadas para reproducir el placer de las compras online, pero sin gastar dinero.

El fenómeno parte de una premisa respaldada por numerosos estudios sobre comportamiento y consumo digital, la satisfacción no siempre proviene de recibir un producto, sino de la expectativa previa. La liberación de dopamina, uno de los neurotransmisores asociados al placer y la recompensa, se activa especialmente durante la búsqueda, la comparación y la anticipación de una compra.

Dopamina online

Uno de los casos más conocidos es FoodNeverComes, una página creada inicialmente por un estudiante surcoreano que buscaba controlar sus antojos de comida durante la madrugada. En lugar de pedir un ramen a las dos de la mañana, ingresaba al sitio, seleccionaba platos, completaba un pedido ficticio y recibía un mensaje final informándole cuánto dinero y cuántas calorías había ahorrado. El método terminó funcionando y rápidamente despertó el interés de otros usuarios.

La lógica detrás de estas plataformas es similar a la que utilizan las redes sociales y muchas aplicaciones digitales. Las notificaciones, los “likes” y el desplazamiento infinito generan una expectativa de recompensa que el cerebro procesa de forma muy parecida a una gratificación real. De ahí que incluso los videos de personas comiendo, conocidos como mukbangs, puedan ayudar a disminuir ciertos antojos.

Los llamados “dopamine sites” llevan esa dinámica al terreno del consumo. Sus interfaces incluyen catálogos, fotografías, reseñas, opciones de personalización y un proceso completo de compra que parece auténtico. En algunos casos, incluso incorporan un seguimiento ficticio del pedido, con mensajes que indican que el repartidor está a pocos minutos de llegar.

Una respuesta al agotamiento

Además de FoodNeverComes, han surgido otros proyectos como DopamineCart, orientado a compras en general, o FakeEats, desarrollado en el Reino Unido con una propuesta similar. También existen iniciativas más específicas, como Damta, una plataforma surcoreana donde los usuarios observan a otras personas fumando en tiempo real para reducir el deseo de encender un cigarrillo.

La mayoría de estos sitios fueron creados por individuos y no por grandes empresas tecnológicas. No tienen publicidad, tampoco suscripciones ni sistemas de pago. Más que una estrategia comercial, representan una respuesta a las dificultades económicas y al agotamiento que enfrentan muchos jóvenes.

En Corea del Sur, donde la cultura del delivery está profundamente arraigada, los elevados costos de vida y la fuerte presión laboral han llevado a que darse ciertos gustos sea cada vez más difícil. En ese contexto, estas plataformas aparecen como una forma de acceder al ritual emocional del consumo sin asumir sus costos.

Se vende "la experiencia"

La viralización de esta tendencia en redes sociales demuestra, además, una realidad más amplia, las grandes plataformas de comercio electrónico no solo venden productos, sino también la experiencia de elegir. Amazon, Shein, Temu o ASOS han perfeccionado interfaces destinadas a mantener al usuario el mayor tiempo posible navegando y agregando artículos al carrito.

Miles de usuarios ya comparten en redes sociales sus experiencias con productos inexistentes y pedidos que nunca llegarán. La recompensa, al menos por ahora, parece estar en el proceso mismo. Sin gastar un peso.

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