Al respecto, el abogado argentino aseveró esta semana a la radio francesa RFI que "los pedidos de indagatoria son fuertes, inclusive la querella ha pedido la indagatoria del número uno del Opus Dei, el señor Fernando Ocáriz, porque se considera que él sabía lo que pasaba. Aparte, inclusive trabajaron en Roma, en la sede central del Opus Dei, porque el Opus Dei las trasladaba, una vez que ya se hacían numerarias o miembros del Opus Dei, las trasladaba a diferentes partes del mundo, entre ellos Roma", explicó Sal.
La denuncia de la exnumeraria auxiliar que era mucama en un centro del Opus Dei
El tema salió a la luz a partir de una investigación de la periodista argentina Paula Bistagnino, que dio a un origen a una reclamación por aportes previsionales que realizó en setiembre de 2020 el Dr. Sal, en nombre de 43 mujeres que fueron numerarias auxiliares del Opus Dei.
Aunque las reclamantes fueron en un principio 43, solo una de ellas sigue adelante con la causa judicial, ya que algunas se han retirado y, en otros casos, el posible delito habría prescrito.
En ausencia de presentación judicial formal por parte de las supuestas afectadas, la prelatura estableció en 2022 una Comisión de Escucha y, más tarde, a finales de ese mismo año, una Oficina de Sanación y Resolución. Gracias a este canal, algunas de las reclamaciones se resolvieron directamente.
Algunas mujeres manifestaron entonces que "solo querían resolver una cuestión previsional y que fueron utilizadas sin su consentimiento para realizar acusaciones graves que no comparten". Sin embargo, a partir de 2021 el conflicto fue escalando progresivamente. Primero, hacia una reclamación civil por daños y perjuicios; luego, hacia acusaciones por explotación laboral.
Finalmente, en junio de 2023, se abrió una investigación penal por una supuesta situación de "trata de personas", tras una denuncia presentada ante la Procuraduría especializada en ese ámbito (Protex).
Ocáriz y Fazio: el Opus Dei defiende a sus máximas autoridades señaladas en la causa
En agosto de 2024, la fiscalía presentó un informe en el que proponía tomar declaración a cuatro antiguos vicarios regionales del Opus Dei en Argentina, aunque se saltaba a uno de ellos, Mariano Fazio, que en la actualidad es vicario auxiliar de la prelatura (número dos de la Obra).
Hace unas semanas el abogado pedía a los fiscales del caso que Fazio sea imputado.
A esa escalada se suma la actual petición al juez de convocar al prelado Fernando Ocáriz.
Para el Opus Dei, estas peticiones "se apoyan en conjeturas, sin aportar elementos concretos", y responden únicamente a una "dinámica de instrumentalización y tergiversación" del procedimiento penal "con el fin de amplificar el impacto en la opinión pública y ejercer presión sobre el sistema de justicia".
El comunicado del Opus Dei remarca que el sistema judicial argentino se encuentra aún en la fase de instrucción del caso: "El juez no ha imputado aún delito alguno. Lo que existe es un pedido de los fiscales para que el juez a cargo convoque a determinadas personas para escuchar su versión sobre los hechos".