Por otra parte, Hersh, que en febrero publicó un artículo en el que atribuye a Washington la voladura de los gasoductos Nord Stream en septiembre pasado, apunta, citando a sus fuentes, que muchos ministerios ucranianos literalmente han estado "compitiendo" para crear compañías ficticias.
Estas, a su vez, serían usadas para sellar contratos de exportación de armamento y municiones con comerciantes de armas privados alrededor del mundo. Todos estos traficantes "proporcionan sobornos", sostiene el periodista. Hersh asegura que muchas de estas empresas están en Polonia y República Checa, mientras que otras realizan sus actividades desde Israel y países del golfo Pérsico.
La propagación de la corrupción en los altos círculos de Kiev fue uno de los temas que el jefe de la CIA, William Burns, planteó durante su encuentro con Zelenski en Kiev celebrado en enero. En la reunión, Burns presentó una lista de 35 generales y altos funcionarios ucranianos cuya implicación en actos corruptos era conocida por la CIA y otras agencias estadounidenses.
Hersh destaca que Zelenski destituyó a diez "de los funcionarios más ostentosos de la lista", lo que se enmarcó en una ola de despidos masivos a principios de febrero. "Los diez de los que se deshizo alardeaban descaradamente del dinero que tenían, paseándose por Kiev en sus nuevos Mercedes", dijo al periodista un oficial de la inteligencia de EEUU.
Cabe recordar que, pese a que en verano pasado el Consejo Europeo otorgó a Ucrania el estatus de candidato a miembro de la UE, desde Bruselas acentuaron que Kiev necesita realizar una serie de reformas e impulsar la lucha anticorrupción para poder cumplir con los criterios comunitarios.