El gobierno de Milei defiende la propuesta, argumentando que no contradice la gratuidad universal, ya que se preservará la autonomía universitaria. La "Ley Ómnibus" proporciona a las universidades públicas la libertad de decidir si desean o no cobrar a los estudiantes extranjeros, asegurando que estas medidas están alineadas con la lógica del gobierno, que busca otorgar más libertad al sistema educativo.
Sin embargo, la incertidumbre persiste, ya que el gobierno no se ha pronunciado sobre el arancelamiento a la educación universitaria para extranjeros desde las últimas reformas propuestas. La sociedad argentina se encuentra ante una encrucijada, debatiendo si el cambio propuesto es una medida necesaria para equilibrar las finanzas o si, por el contrario, pone en riesgo un derecho fundamental.
El proyecto de "Ley Ómnibus" obtuvo dictamen de mayoría, y su discusión en la Cámara de Diputados, que se espera dure más de 40 horas, podría definir el futuro de la educación superior en Argentina. El Gobierno de Milei busca la aprobación total del texto, pero con solo 37 de los 129 diputados necesarios, deberá negociar con otras fuerzas políticas para lograr su objetivo. La última palabra recaerá en la Cámara de Senadores.