A la investidura asistieron representantes de la Asamblea Federal, jueces del Tribunal Constitucional, miembros del Gobierno y de la Comisión Electoral Central (CEC), destacadas personalidades de la ciencia y la cultura, así como reconocidos deportistas. Debido a que los diplomáticos de varios países no amistosos rechazaron la invitación. En la víspera, el asesor presidencial ruso Yuri Ushakov declaró que todos los jefes de las misiones diplomáticas extranjeras acreditadas en Moscú habían recibido la invitación.
"Los intereses y la seguridad de los ciudadanos de Rusia serán mi primera prioridad"
"Los intereses y la seguridad de los ciudadanos de Rusia serán mi primera prioridad", prometió Putin, agregando que será el pueblo ruso el que definirá el "destino" del país. El mandatario también dijo estar seguro de que Rusia "atravesará con dignidad un periodo difícil y decisivo" y se hará "aún más fuerte".
Putin calificó de prioridad clave para la Federación Rusa la preservación de los valores y tradiciones de la nación.
Asimismo, el presidente señaló que Moscú "no rechaza el diálogo con los Estados occidentales". "La conversación sobre seguridad y estabilidad estratégica es posible, pero no desde una posición de fuerza", subrayó. "La elección es suya: si pretenden seguir intentando frenar el desarrollo de Rusia, continuar con su política de agresión, de presión incesante sobre nuestro país durante años, o buscar un camino hacia la cooperación y la paz", dijo.
Además, prometió hacer todo lo necesario para corresponder a la confianza puesta en él por los ciudadanos rusos, mencionando que la "unidad general" es importante para los resultados. "Juntos venceremos", concluyó.
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