Según los medios locales, la audiencia estuvo dominada por el tema de los negocios del hijo del presidente, Hunter Biden, que fue imputado por mentir al comprar un arma y enfrenta una condena por evasión fiscal. La Casa Blanca calificó la investigación como un "truco político".
En tanto, el contador forense Bruce Dubinsky, que estuvo presente como testigo de los republicanos —quienes promueven la el juicio—, aseguró que "el panel tenía suficientes pruebas para abrir una investigación de destitución, pero no las suficientes para justificar cargos de destitución", según cita la agencia noticiosa Reuters.
El 12 de septiembre, el jefe de la Cámara de Representantes de EEUU, Kevin McCarthy, anunció que ordenó a un comité legislativo abrir una investigación formal de juicio político en contra de Biden, por su presunto vínculo con los negocios ilegales de su hijo Hunter.
El legislador dijo que la investigación hecha por la Cámara encontró una "cultura de corrupción" por parte de padre e hijo.
"Sabemos que los extractos bancarios muestran casi 20 millones de dólares pagados a la familia Biden y a individuos relacionados a través de varias empresas ficticias. Solo el Departamento del Tesoro tiene datos sobre más de 150 transacciones relacionadas con la familia Biden y sus socios comerciales que han sido marcadas como sospechosas", señaló el portavoz.
Indicó, además, que los legisladores creen que la información que han obtenido demuestra "abuso de poder, obstrucción [de la justicia] y corrupción".