En este sentido, a mediados de agosto, la candidata demócrata anunció que luchará por reducir impuestos para los "trabajadores" y perseguir a las empresas que inflan los precios. "Mi principal prioridad es reducir los altos costes donde importan más, en el coste de los alimentos", dijo en aquel entonces, durante su mitin de campaña en Carolina del Norte, describiendo su política económica que priorizaría en sus primeros 100 días en la Casa Blanca si es elegida como presidenta del país.
Protección financiera e impuestos
A su vez, una de las propuestas principales de Donald Trump es la implementación de tarifas de entre el 10 y el 20 % para productos de importación, y para los artículos de fabricación china se prevé que las tarifas puedan aumentar hasta el 60 %. "Es para proteger empresas que tenemos aquí [en EE.UU.] y nuevas compañías que se instalen aquí", aseguró el candidato republicano. Además, si es elegido, Trump planea prorrogar las exenciones fiscales promulgadas en 2017 y recortar del 21 al 15 % el tipo impositivo para las empresas que fabriquen sus productos en EE.UU., con el objetivo de dar un impulso a la industria estadounidense.
Además, Trump prometió no aumentar la edad de jubilación en caso de ser elegido, abolir la doble imposición para los ciudadanos estadounidenses que viven en el extranjero y eliminar impuestos sobre las propinas. La última medida también figura entre las promesas de la campaña de Harris, y no es la única coincidencia. Así, el candidato a vicepresidencia de Trump, James David Vance, mencionó un posible aumento de la deducción fiscal por hijos de los 2.000 dólares actuales a 5.000 dólares. Aunque cabe destacar que Harris no solamente propone aumentar la misma cuantía a 6.000 dólares, sino también construir tres millones de nuevas viviendas, y proporcionar hasta 25.000 dólares de ayuda al pago inicial a su primera casa.
Cuestión fronteriza
El tema de la crisis migratoria ha sido uno de los temas clave en el debate presidencial entre los dos candidatos celebrado a principios de septiembre. En el programa de Trump, ocupan un lugar central la inmigración y la seguridad fronteriza, por lo que el exmandatario tiene previsto terminar el proyecto del muro fronterizo entre EE.UU. y México, que no ha sido cancelado totalmente por el presidente actual, Joe Biden, pese a haberlo criticado. Además, durante el debate, Trump sugirió reactivar las restricciones de asilo y el programa 'Quédate en México', además de realizar la mayor operación de deportación interna de inmigrantes ilegales y poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento.
A mediados de octubre, Trump también propuso la pena capital para inmigrantes que asesinen a ciudadanos de EE.UU. "Por la presente pido la pena de muerte para cualquier migrante que mate a un ciudadano estadounidense o a un agente de la ley", anunció Trump. En el mismo contexto, Trump prometió cerrar la frontera el primer día de su posible presidencia. "Detendré la invasión de ilegales a nuestro país. Y comenzaremos la mayor operación de deportación en la historia de los EE.UU.", aseguró.
Por su parte, Harris apoya el rumbo de la Administración Biden, arremetiendo contra los republicanos por rechazar un proyecto de ley que endurecería las normas de asilo y aplicaría otras restricciones a la inmigración, mientras aumentaría los recursos para mejorar las vías de inmigración legal. Al mismo tiempo, prometió centrarse en elaborar una legislación fronteriza integral que pueda restringir la migración a EE.UU. y expandir las posibilidades de obtener la ciudadanía estadounidense en caso de no tener problemas con las leyes del país.