Pero tras el receso por el verano, la coalición gobernante impulsó atender la controversial iniciativa, que obtuvo finalmente su aprobación el lunes 24 de julio con los votos de los legisladores oficialistas y la abstención opositora, que se retiró del recinto en señal de protesta.
De acuerdo a las críticos de esta medida, se trata de una legislación que busca, además de dar blindaje judicial al primer ministro, facilitar más atribuciones al ejecutivo y el legislativo, controlado a su vez por Netanyahu y sus aliados, por lo que han tildado la iniciativa de antidemocrática.
Por su parte, Netanyahu y sus defensores rechazan estos cuestionamientos y argumentan que la reforma ayudará a equilibrar los poderes del país y reforzará la democracia al quitar una competencia vital a autoridades que no han sido elegidas por el voto directo.
Fuente: Sputnik