Pocas semanas antes del atentado, varias precandidatas habían hecho referencias a Uribe Turbay como alguien que estaba tratando de mover mucho dinero para comprar la candidatura lejos de ganarla por mérito político. Acusaciones que naturalmente tras el atentado fueron borradas y olvidadas tanto de las redes sociales como de las declaraciones políticas de quienes ahora aspiran a la presidencia.
Respecto a las responsabilidades del hecho en sí, sigue tomando cada vez más fuerza la teoría de que se trató de un ajuste de cuentas por parte de una organización vinculada al comercio de esmeraldas a partir de las acciones de Miguel Uribe Londoño, padre del precandidato asesinado, quien junto con otras personas serían los propietarios de Esmeraldas Santa Ana, mina Las Cunas en Maripí, departamento de Boyacá, en que se habrían apropiado de forma irregular de una de las minas de esa localidad, lo que habría generado conflicto con otros jefes esmeralderos.
Respecto a estos hechos se logró establecer inicialmente que Julio Lozano Pirateque, colombiano que reside en Dubai y que además del negocio de las esmeraldas está vinculado a investigaciones por narcotráfico, por lo que ha sido considerado como parte de la llamada "junta del narcotráfico" de Colombia, ordenó el asesinato, en principio de los dos llamados "zares de las esmeraldas" en agosto del año pasado y abril del presente año.
El comunicado del ELN
Juan Sebastián Aguilar alias "Pedro Pechuga" y Hernando Sánchez fueron asesinados con 8 meses de diferencia, en el mismo lugar y bajo la misma modalidad, un solo disparo de calibre 7.62 hecho por un francotirados a casi 200 metro de distancia desde una zona boscosa cercana al barrio privado donde residían las víctimas.
Los primeros indicios apuntan a que el asesinato de Uribe Turbay se encuadra en este mismo caso y también habría sido ordenado desde Dubai, en retaliación a Uribe Londoño. Esta tesis fue difundida incluso por el vocero del ELN, Antonio García como respuesta a una declaración del presidente Gustavo Petro, quien afirmó que no descartaba la participación de dicha guerrilla en el magnicidio.