El líder sindical subrayó que “un retoque importante en el salario mínimo nacional es clave”, como lo dijo la central sindical en el acto del 1º de mayo, ya que “opera como una referencia para todo un conjunto de gente que trabaja por su cuenta, es informal o hace una changa”, y a la hora de plantear la retribución de su trabajo, “siempre el salario mínimo nacional es importante”. Del mismo modo que si no se quiere perder 37% de los nuevos trabajos generados, también “es clave” la prórroga “en condiciones adecuadas” de los jornales solidarios, el plan de empleo temporal que gestionaron las intendencias como salida a las dificultades por la emergencia sanitaria.
Pero la reunión fue más allá de los planteos de la central sindical. El presidente de la República le expresó a la delegación del Pit-Cnt su malestar con una serie de expresiones vertidas en el acto del 1º de mayo que catalogó de "no ciertas".
El jefe de Estado se refirió a lo pronunciado por Fernanda Aguirre, la secretaria de Derechos Humanos del Pit-Cnt. Aguirre cuestionó al gobierno y dijo: "No solo sube el precio de las cosas necesarias para la vida, también sube el sueldo del presidente, mientras los ingresos de los trabajadores bajan".
La dirigente también expresó que el Poder Ejecutivo "despliega el autoritarismo como lo desplegaba el autoritarismo como lo desplegaron en el terrorismo de Estado, porque la desigualdad se impone a la fuerza".
Pero la central sindical no se quedó atrás. Los dirigentes replicaron y le plantearon al presidente la preocupación del movimiento sindical sobre algunas declaraciones de senadores del Partido Nacional que consideran ofensivas para el Pit-Cnt y hasta insultantes. Claramente los sindicalistas se referían a manifestaciones públicas, y a través de redes sociales, de los senadores Graciela Bianchi y Sebastián Da Silva.
Más allá de que cada uno planteó su posición, el diálogo a lo largo de toda la reunión fue respetuoso, franco y directo. Ahora el Pit-Cnt espera una respuesta a los planteos presentados al presidente.