Entre las funciones previstas se encuentran la realización de guardias presenciales, la atención en policlínicas y la organización de ateneos destinados al análisis y discusión de casos complejos.
Las autoridades de ASSE y de la Facultad reconocieron que las renuncias, calificadas como “abruptas”, generaron una situación de tensión y estrés en la estructura organizativa de ambas instituciones. No obstante, destacaron que la cátedra de neurocirugía comenzó a colaborar con el Pereira Rossell incluso antes de que el convenio quedara formalmente establecido.
Un acuerdo acelerado para garantizar la asistencia
Según se informó, el convenio debió ser “recompuesto” y acelerado ante la necesidad de asegurar la cobertura completa de la atención neuroquirúrgica pediátrica.
La incorporación de los especialistas y docentes de la Facultad de Medicina apunta, de esta manera, a fortalecer la respuesta del servicio y evitar interrupciones en la asistencia de los pacientes del hospital.
El acuerdo establece un mecanismo de colaboración entre ambas instituciones para afrontar la situación generada y garantizar la continuidad de una especialidad fundamental dentro de la atención pediátrica de alta complejidad.