Además, denunció que este mecanismo se utiliza como puerta de entrada al clientelismo político: “Se contrata a quien el jerarca de turno quiera y se cesa cuando quiera. Todos sabemos cuál es la carta de presentación: pertenecer al partido de gobierno departamental”.
Según su visión, la situación ha dado lugar a una “intendencia paralela” que sustituye empleos legítimos por vínculos precarios.
Álvarez Petraglia aclaró que no reclama la destitución de los trabajadores, sino que se garantice igualdad de condiciones en el acceso a los cargos municipales. “No se entra por concurso ni sorteo, se entra por dedo político. Lo que pido es que todos los sanduceros, más allá de su filiación partidaria, tengan la posibilidad real de trabajar en la Intendencia”.
Olivera en la mira
El exjerarca también apuntó contra el intendente Nicolás Olivera. Señaló la contradicción entre el planteo que el jefe comunal hizo como presidente del Congreso de Intendentes —proponer al Senado un tope del 4% para ingresos directos a las intendencias— y la realidad local, donde el 25% de la plantilla funciona por contratos tercerizados.
“¿A qué juega Olivera? ¿A mostrarse a nivel nacional como un ala progresista del Partido Nacional, mientras en Paysandú actúa como un señor feudal, haciendo y deshaciendo como si los dineros públicos fueran suyos?”, cuestionó.
Por último, recordó que en los últimos llamados para jornales solidarios se inscribieron más de 8.000 personas para apenas 298 cupos, lo que evidencia la vulnerabilidad laboral en el departamento.
“Ganar por 22.000 votos no da patente para hacer cualquier cosa, mucho menos para mentir, y menos aún para jugar con la necesidad de la gente”, concluyó Álvarez Petraglia.