Un límite para el agravio
El senador Óscar Andrade fue uno de los principales voceros del oficialismo durante el debate y cuestionó con dureza el tono de las declaraciones. “Tiene que haber un límite para el agravio. Genera un clima de violencia absolutamente irresponsable”, sostuvo.
Andrade lamentó no solo el contenido de los dichos, sino también la falta de autocrítica posterior. “Lamentamos la declaración y que no haya margen para decir: me pasé tres pueblos en esto”, afirmó, en referencia a la ausencia de una retractación por parte de Botana.
En ese contexto, el Frente Amplio presentó una moción en la que plantea la necesidad de “cuidar las formas del agravio” en el debate político, con el objetivo de preservar la calidad institucional y evitar la escalada de confrontaciones verbales.
El legislador también apuntó contra el resto de los partidos de la oposición por no desmarcarse de las declaraciones. “Lamentamos que las colectividades no dijeran ‘así no’, no se puede defender todo”, expresó.
Para Andrade, este tipo de intervenciones no afectan únicamente al Frente Amplio, sino que tienen consecuencias más amplias sobre el sistema político. “No lastiman al Frente Amplio, erosionan la institucionalidad y el debate democrático”, advirtió.
Tras su intervención, el senador nacionalista Carlos Camy solicitó un nuevo cuarto intermedio, esta vez de 15 minutos, lo que volvió a interrumpir el desarrollo de la sesión en un clima de evidente tensión entre oficialismo y oposición.