El Frente Amplio había sido derrotado electoralmente, seguía la Intendencia gobernada por el nacionalista Enrique Antía y varios anuncios de las medidas del nuevo gobierno favorecían al sector que explota el rubro vinculado al entretenimiento y la gastronomía.
Punta del Este es históricamente el sitio donde los emprendimientos pensados para el turismo de “alta gama” y las celebridades, tiene características regionales.
Varias empresas organizadoras de eventos del mundo de la moda y las fiestas electrónicas es usual que estén integradas por empresarios uruguayos, argentinos, paraguayos y brasileros.
“Cristino Management” del reconocido Fernando Cristino era una agencia reconocida en la noche de Punta del Este, Argentina y Paraguay. Desfiles de modas luciendo ropas de marcas prestigiosas en mega shows a beneficio de distintas instituciones del departamento de Maldonado y el resto del territorio nacional.
Una de las instituciones para las que se realizó eventos benéficos es la Fundación Álvarez Caldeyro Barcia, dedicada a colaborar en la atención de niños y niñas nacidas prematuramente, cuya Presidencia por muchos años ejerció la actual vice presidenta, Beatriz Argimón.
En 2018 Cristino organiza el mega evento “Pantene Punta del Este Fashions Show”, donde la Intendencia de Maldonado, a través de su Director General de Turismo Luis Borsari, asume el costo de parte de la fiesta, y que motiva por un lado, la denuncia de Cristino contra algunos de sus co-organizadores por quedarse con parte del dinero, y el compromiso de la vicepresidenta Beatriz Argimón de solicitar a Borsari que pague a Cristino un dinero adeudado, de unos cinco mil dólares.
Cristino tuvo problemas con uno de los Co-organizadores, “Quique” Quinteros, empresario del mundo artístico, mánager de Marama y Agustín Casanova, y que se habría llevado en dinero “la parte del León”, unos 85 mil dólares de los cuáles les resta cobrar 30 mil.
Otro de los co-organizadores es Ignacio “Nacho” Salvo, dueño en Montevideo del distinguido restorán La Vanguardia en el barrio de Pocitos, y propietario de dos restoranes más: Leyenda y Magnun que ahora abrió nuevos locales en Montevideo, y Arenas Mágnum en Punta del Este; era socio en Punta del Este de dos boliches de fiesta Electrónica: La Terraza y Otro Mundo, con Nicolás Chirico, procesado por formar parte de una red de explotación sexual de menores, descubierta tras la “Operación Océano”.
En febrero del 2018, el empresario Chirico cobró notoriedad pública cuando una joven de 22 años falleció por sobredosis de cristales en una de sus fiestas “tecno”.
Las autoridades de la Junta Nacional de Drogas, solicitaron varias veces la suspensión a la Intendencia de Maldonado de alguna de éstas fiestas por falta de garantías.
Uno de los que frecuentaba puntualmente aquellas fiestas electrónicas en las noches del 2019 como inversor de nuevos emprendimientos y se presentaba como un empresario uruguayo, “pesado en el ambiente” musical y artístico de Paraguay, aunque alguna vez se presentó como Gabriel de Souza, fue Sebastián Marset.
Aunque en la ensordecedora y excitada noche de luces, música y cristales, su perfil bajo pasó desapercibido, es a partir del escándalo político que catapultó a Marset a la prensa, que varios lo empiezan a reconocer y recuerdan a aquél joven empresario que puso cerca de 2 millones de dólares en inversión para una temporada “pum para arriba”.
Seguramente el actual Editor Responsable de la Revista Caras Uruguay, el hijo de la vice presidenta uruguaya, Santiago Acuña, pueda encontrar en las fotos de archivo la presencia del Jefe del Primer Cártel Uruguayo.
Creciendo a pesar de la pandemia
El sector turismo , fiestas y de la gastronomía fue el mas castigado por las medidas de aislamiento social que debieron tomarse durante los años 2020 y 2021.
Cuando la sociedad de responsabilidad limitada S&M ( nombre ficticio) decidió registrarse para ofrecer servicios gastronómicos, organización de eventos bailables y otros de entretenimientos en noviembre del 2017, no estaba el Covid en el horizonte, pero igual inició el emprendimiento con cautela, con un capital inicial de 60 mil pesos uruguayos.
Unos meses antes que llegara el Covid y en base a varias alianzas empresariales S&M fue creciendo en base a algunas concesiones favorables de la Intendencia de Maldonado y el circuito nocturno de Punta del Este, y dos emprendimientos en Montevideo.
A pesar del Covid y de sortear varias demandas civiles, el año 2022 encuentra a esta S.R.L con cinco locales, (tres en Montevideo, dos en Maldonado) donde acuden actores del mundo empresarial, político, deportivo y cultural y la facturación anual va a superar por encima de los 15 millones de dólares.
No es el único emprendimiento al que la suerte ha oficiado de fortuna, pero es de los pocos que nuestras fuentes del mundo nocturno, dicen compartieron mostrador con Marset.
“Las manos atadas” de la ley
En diálogo con Caras y Caretas el Secretario Nacional de la Secretaria Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo (Senaclaft), Dr. Jorge Chediak manifestó que es necesario modificar la ley vigente para que en su ámbito de actuación pueda abarcar nuevos rubros empresariales, entre ellos el de la gastronomía y los mega eventos.
Salvo que exista una investigación especifica (que la Senaclaft no puede empezar por iniciativa propia), la Secretaría no tiene potestades para llevar adelante acciones aunque las evidencias rompan los ojos y aun siendo sujetos obligados del sector no financiero.
Altas fuentes del Ministerio del Interior dijeron para éste articulo, que el seguimiento de las rutas de dinero, del origen de las fuentes originales o inyecciones de capital, es muy difícil de seguir con la actual legislación.
Dichas empresas además cuentan con el asesoramiento jurídico de algunos de los mas importantes bufete de abogados, escribanos y contadores.
Este asesoramiento es una muralla muchas veces infranqueable para las investigaciones de las fiscalías de estupefacientes o delitos complejos.
Prolijos balances realizado por prestigiosas firmas de contadores, títulos certificados por algunos respetables escribanos y el asesoramiento 24 horas de firmas letradas, están en la dinámica de funcionamiento de éstas empresas.
En los locales bailables la policía y algunos otros organismos como el INAU o las inspecciones municipales operan en el control de la presencia de menores, tráfico de estupefacientes, habilitaciones, o algo que se pueda tipificar como delito o falta, pero si alguien está haciendo una transacción económica con dinero del lavado, no hay herramientas jurídicas.
La guiñada de la LUC
No vamos a adjudicar responsabilidades de favorecimiento al lavado de activos en la votación de algunos artículos de la Ley de Urgente Consideración( LUC).
Seguramente primó una concepción de re activación de las inversiones con la lógica que sustentan los integrantes de la coalición de gobierno, ofreciendo una flexibilización de los controles asegurando las reservas confidenciales necesarias.
Éstas flexibilizaciones se realizaron mediante la derogación en la LUC de varios artículos de la Ley de Inclusión Financiera y las leyes contra el financiamiento del terrorismo y el lavado integral de activos.
La LUC por ejemplo elevó el monto de compras en efectivo de 4 mil a 100 mil dólares; muchas de las empresas que florecieron en este último periodo se registraron declarando el capital de los socios entre 5 mil y 10 mil dólares. La defensa de ésta modificación por parte del Senador Gandini en su momento fue que: “Con 100.000 dólares no comprás un apartamento, está por encima, ni tampoco el lavado de activos tiene esos montos. Las organizaciones que tienen que lavar activos pasan bastante por arriba ese monto”.
En las habitaciones exclusivas de algunos locales bailables, en algunas mesas reservadas de la alta gastronomía uruguaya, claramente se hacen transacciones por encima de ese monto.