Asimismo, Cervini consideró que los planteos de estas personas son válidos. “En la comisión los estaremos analizando. Esta interpelación es seria, con argumentos, nos preocupa el agua potable y no nos preocupa la repercusión pública que pueda tener sino la información que necesitamos conseguir para poder trabajar y brindarle información a la ciudadanía”, señaló.
"Nos quedan más dudas que certezas en cuanto a la información de la suspensión del proyecto y la presentación de lo nuevo que van a hacer, que todavía no lo tenemos muy claro. Procedimientos en la parte jurídica, en la parte técnica y en la parte de cronograma de obras y de ejecución. Así que decidimos presentar el procedimiento de interpelación", explicó Cervini.
"Esta es una decisión de política pública con fuerte sustento técnico, y lo más importante, basado en la experiencia que hemos vivido todas las uruguayas y los uruguayos, porque cuando nos quedamos sin reserva de agua bruta, de agua dulce, terminamos con 73 días sin agua potable, con agua salada, que es una situación que no se va a volver a repetir", defendió Ortuño sobre los cambios en el proyecto tras concurrir a la comisión a comienzos de agosto.
Ajustes técnicos
Está previsto que el 31 de agosto OSE y el consorcio terminen los ajustes técnicos del proyecto, para que pase al Ministerio de Ambiente, que realizará estudios, y las obras comenzarán en 2026, desde enero las "de menor porte, vinculadas a las redes y a las tuberías, pero a partir de finales del primer trimestre, marzo, abril, el comienzo de la construcción de la nueva planta potabilizadora en la zona de Aguas Corrientes", detalló el ministro en ese momento. En paralelo, se avanzará con los estudios técnicos para la construcción de Casupá, que está previsto que esté pronta antes de que termine el período de gobierno.