La declaración incluye siete puntos. Entre ellos, exige un “cese al fuego inmediato” y el restablecimiento de la ayuda humanitaria “bajo el control exclusivo de las agencias especializadas de Naciones Unidas”, así como la condena a los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la “liberación inmediata e incondicional de los rehenes”.
Fuerza Renovadora subraya que “el legítimo derecho a la defensa del Estado de Israel no habilita al castigo colectivo al que está siendo sometido el pueblo palestino”, y advierte que la continuidad del conflicto —sumada al avance de asentamientos en Cisjordania— pone en riesgo la viabilidad de una solución basada en dos Estados.
El comunicado también convoca a los movimientos progresistas, pacifistas y humanistas del mundo a “contribuir de forma decisiva a parar la masacre” y, al mismo tiempo, a rechazar toda forma de antisemitismo y antijudaísmo.
“La paz sólo será posible si ambos pueblos, israelí y palestino, pueden vivir bajo fronteras seguras, tal como lo proclama la solución de dos Estados”, concluye el documento.
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