Rechazan “la postura del Presidente de la República y del ministro del Interior, quienes en su investidura, tomaron partido por una de las partes”.
Ponen de manifiesto “la necesidad de investigar a fondo la existencia de una supuesta investigación paralela por parte del Ministerio del Interior, la cual en caso de confirmarse no representa ni es acorde a los principios republicanos y democráticos de nuestro país”.
Desde el día en que Gustavo Penadés fue imputado se sucedieron declaraciones de dirigentes políticos en particular blancos y frenteamplista pero no así de colorados.