Por otra parte, a través de una misiva institucional, el director general de la OIT, Gilbert Houngbo, felicitó al ministro Juan Castillo por su elección y desempeño en la presidencia de la conferencia internacional. El jerarca reconoció su conducción ordenada bajo los principios de la institución, valoró el rol de Uruguay en el Consejo de Administración y auguró un continuo fortalecimiento de la cooperación mutua.
Modelo y debate colectivo
Señaló que las extensas horas de análisis y debate colectivo estuvieron a la altura de las expectativas planteadas, y sostuvo que cuando el diálogo social funciona, siempre se avanza hacia el trabajo decente y la justicia social.
Reflexionó sobre el contexto internacional y los desafíos que enfrenta el mundo del trabajo, particularmente ante el avance tecnológico, las desigualdades económicas y las transformaciones del empleo. Remarcó, asimismo, la necesidad de que el desarrollo tecnológico contribuya a ampliar derechos y oportunidades para todas las personas.
Convivencia y exclusión
Durante su intervención, calificó como un desafío ético la convivencia entre la riqueza y la exclusión, señalando que no habrá paz duradera sin el sustento de la justicia social. En esa línea, exhortó a las delegaciones a redoblar los esfuerzos institucionales para que el progreso tecnológico, la automatización y la inteligencia artificial amplíen la dignidad humana en lugar de profundizar las desigualdades existentes.
El ministro afirmó que el diálogo debe dar resultados medibles y que todo cambio en el empleo tiene que asegurar la equidad de género.
Los representantes gubernamentales, de los empleadores y de los trabajadores de los 187 Estados miembros de la OIT debatieron entre el 1 y el 12 de junio de 2026.