"Se indicó que la parcialidad visitante debía evacuar el recinto en primer lugar, mientras que la locataria debería aguardar la evacuación, lo que comenzó a implementarse tal como estaba planificado", indica el comunicado de Interior.
No obstante, varios hinchas de Peñarol que estaban presentes en el estadio aseguraron que la comunicación por altoparlantes no se escuchó como señaló el ministerio.
El presidente de Peñarol, Ignacio Ruglio, criticó el operativo y dijo que en reuniones con las autoridades ministeriales había discutido este asunto para intentar que la hinchada visitante saliera después que la local. "Esto no pasa en ninguna parte del mundo. Los visitantes siempre esperan", dijo Ruglio a Sport 890.
Ruglio cuestionó: cuál es el sentido de tener a 40 mil personas "encerradas en el estadio". "Está mal. Es muy extraño lo que pasó ayer. Tiraron gas lacrimógeno para adentro del estadio. Mojaron a personas que no estaban haciendo nada en pleno invierno", apuntó.
El motivo de los incidentes según la Policía
Interior explicó que, tras finalizar el partido, “se originó un desorden generalizado entre parciales de Peñarol en la Tribuna Cataldi”, donde se provocaron daños en un candado de un portón no habilitado y se arrojaron objetos contra policías.
"En consecuencia, el personal policial debió actuar para reestablecer el orden, utilizando el equipamiento propio de su función", sostuvo el ministerio.
Al mismo tiempo que sucedía el "desorden generalizado" en la tribuna Cataldi, se registraron disturbios en la tribuna Damiani, donde hinchas dañaron tejidos perimetrales que "también requirieron la intervención policial", debido a que "no lograron retirarse por la puerta” y eso generó enfrentamientos con un grupo de hinchas carboneros.
Inconsistencias del operativo policial
Insólitamente, cuando los hinchas aurinegros finalmente salieron de sus tribunas, el grueso la parcialidad brasileña todavía permanecía fuera de los ómnibus sobre ruta 102, aunque no se registraron enfrentamientos entre hinchadas.
Interior informó que si registró a cuatro policías lesionados que debieron recibir asistencia y dos caballos que también sufrieron "cortes superficiales", pero no recibió denuncias formales de hinchas carboneros heridos. Sin embargo, varios hinchas de Peñarol fueron asistidos en la zona mixta y en ambulancias ubicadas fuera de la Tribuna Henderson.