Tras la reparación, el blindado recorrió distintas zonas de Montevideo, entre ellas el barrio Marconi, donde permaneció durante varias horas en tareas de vigilancia.
Durante el fin de semana también se observó un taco de madera colocado en una de las ruedas del vehículo mientras permanecía detenido. Operarios consultados explicaron que se trata de un elemento de sujeción que se utiliza de forma obligatoria cuando el blindado está estacionado, debido a su peso.
Según indicaron, el freno de mano funciona correctamente, pero el procedimiento establece que, mientras el vehículo permanece detenido, debe colocarse un elemento que impida cualquier desplazamiento. Agregaron que ese dispositivo forma parte del equipamiento habitual de los blindados y permanece siempre a bordo para su utilización cuando corresponde.
Con la aprobación del funcionamiento, el patrullaje y el uso operativo de estos vehículos, el Ministerio del Interior prevé incorporar otros tres blindados Cóndor durante el mes de agosto.