“Los desvíos de proyección son algo habitual y normal. El desvío de proyección que tuvimos nosotros en el primer año de gobierno es menor a todos los desvíos de proyecciones que han tenido lugar en los años anteriores. A lo que nos dedicamos los economistas no es a adivinar, sino a proyectar para tener un marco sobre el cual tomar decisiones”, explicó el titular del Ministerio de Economía y Finanzas.
Oddone dijo que tiene plan B
En ese sentido, sostuvo que su cartera introdujo “correcciones” en materia de “gasto y recaudación” el año pasado: “Estaba previsto, según nosotros, que la economía creciera 2,6% en agosto y finalmente creció 1,8%. A pesar de que la recaudación estuvo afectada, tuvimos una corrección en materia de gastos exactamente del mismo calibre para evitar que hubiera un desvío fiscal”.
Entonces, aseveró que “cualquier gobierno, como en cualquier instancia de la vida en la cual hay riesgos y escenarios contingentes, tiene planes B”, y señaló que la propia Rendición tiene detallados “escenarios alternativos macroeconómicos simulados en función de menor crecimiento”.
Por otro lado, indicó que el incremento presupuestal cercano a unos US$ 31 millones ($ 1.200 millones) está financiado principalmente mediante “una reducción del gasto tributario”, lo cual por ejemplo está “fuertemente asociado al decreto del cobro de Imesi a los vehículos eléctricos”.
Oddone también dijo que el aumento de las transferencias pretende “atacar estrictamente un problema de pobreza por el lado de los ingresos”.
Según el ministro, se debe contemplar que los “hogares donde están estos niños están habitados por otros niños que no van a estar recibiendo un incremento y es posible que ese hogar indirectamente también reciba efectos colaterales de este incremento”.